Jorge Bruce es un reconocido psicoanalista de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Ha publicado varias columnas de opinión en diversos medios de comunicación. Es autor del libro "Nos habíamos choleado tanto. Psicoanálisis y racismo".

Es difícil ser ciudadano, por Jorge Bruce

 Ellos, las víctimas del racismo y el clasismo (hoy expresado también a través del terruqueo), deberían ser nuestra principal preocupación. Si quienes pertenecemos a las élites de todo cuño seguimos ignorándolos, no vamos a aprender.

En 1972, el poeta Antonio “Toño” Cisneros escribió uno de tantos versos memorables:

“Es difícil hacer el amor, pero se aprende.”

Recordé este poema mientras participaba como moderador de uno de los paneles del evento “Tejiendo Ciudadanía”, organizado por el PNUD, así como por diversas universidades e instituciones. Uno de los momentos centrales de la reunión, alojada en el auditorio del NOS de la PUCP, fue la entrega de la agenda del acontecimiento, fruto de un largo proceso de visitas a las principales regiones del país, al Acuerdo Nacional, representado por Max Hernández, su secretario ejecutivo. El objetivo de estos encuentros era recoger las principales demandas y propuestas de este Perú que sufre, como sabemos, los embates de la centralización y la fragmentación.

Al recibir este documento, el psicoanalista mencionó lo que todos sabemos: el Perú padece carencias y falencias, pero, agregó, en una rima oportuna, lo que a menudo no vemos es que posee potencias. Sus discípulos de la Sociedad Peruana de Psicoanálisis sabemos que Max se niega a concentrarse únicamente en lo que no funciona o funciona mal en el paciente. Nunca permite que perdamos de vista lo que el paciente, ayudado por el analista y por sus vínculos sanos, puede lograr para salir del entrampamiento, sea este narcisista, neurótico o incluso psicótico.

En un momento de profundo desaliento de cara a las elecciones que ocurrirán en pocos meses, es necesario escuchar la terca apuesta de Max Hernández, quien se ha convertido en el principal sostén del Acuerdo, por el sí de Basadre. Esto es más fácil decirlo que hacerlo. La desconfianza imperante en el país no es fruto de una esencia peruana. Es el fiel reflejo de la realidad. Cada día aumentan los asesinatos como instrumento de la extorsión. Mientras tanto, el presidente Jerí y sus ministros salen en público a declarar que se está ganando la lucha contra la inseguridad. Para demostrarlo, muestran cifras que lo comprueban. En ese sentido, lo que dicen es cierto: las cifras muestran una reducción de los casos de extorsión. El problema es que esas cifras son falsas, lo que cualquier persona que viva en los barrios en donde medran los extorsionadores sabe por experiencia.

Por otro lado, hay muchos indicios de que el Pacto Mafioso gobernante, ese que digita a Jerí y su entorno, está haciendo todo lo que está a su alcance para controlar el resultado electoral. Hemos mencionado la inseguridad, pero los peruanos sabemos que la minería ilegal está gangrenando lo que debería ser uno de los pilares de la construcción del país. Mientras tanto, las autoridades del mencionado Pacto, y sus vasallos, amenazan a los jueces, quienes están dando una solitaria y desigual batalla para preservar la separación de poderes.

Releo lo que acabo de escribir y me percato de que Max me diría que cargar las tintas de esa manera no contribuye a crear un clima de diálogo fructífero. Supongo que dejé hablar a esa parte mía que se suma a la desesperanza y desconfía de la potencia. Esa parte que olvida la cantidad de veces que hemos salido de situaciones más graves que esta. En el panel que me tocó moderar, la historiadora Carmen McEvoy recordaba el resurgimiento del Perú tras la debacle de la guerra con Chile. Yo mismo he mencionado en varias oportunidades cómo recuperamos la democracia tras el desastre del gobierno de Fujimori y Montesinos.

En todas las ocasiones en que salimos adelante, cuando todo parecía perdido, el factor común fue habernos unido en la tarea común, en el bien común, para lo cual fue indispensable no deponer nuestras diferencias, sino permitir que aquello que nos junta sea más fuerte que aquello que nos separa. Incluso, de manera menos trascendente, pero no por ello menos significativa, cuando logramos que cayera el gobierno de Merino, lo hicimos con ese pacto que es la antítesis del Mafioso. En todas esas ocasiones se instituyó una suerte de Acuerdo Nacional en donde estaba representada una mayoría de peruanos.

El desafío que se nos presenta ahora es inmenso; no tiene caso caer en la negación. La manera en que las autoridades han descuidado sus responsabilidades fundamentales (salud, educación, economía, infraestructura, etcétera) es criminal. Esto no tiene las repercusiones evidentes de la extorsión, pues se trata de un veneno que mata a fuego lento. Por eso es que se hace tanta publicidad a delincuentes como el “Monstruo”, para de esa manera distraer la atención sobre quienes pretenden seguir depredando las arcas del Estado, es decir, las nuestras.

Es en ese terreno escarpado, como una de las tantas montañas de los Andes, que debemos enfrentar al auténtico monstruo, como lo hace notar César Hildebrandt en su último editorial: “Alias Monstruo ha llegado. No es un retorno: es una redundancia.” En este punto me permito matizar el discurso de Max: necesitamos, cómo no, resaltar aquello que nos une para hacer posible el diálogo. Pero así como un paciente en análisis debe poder hacer que sus partes sanas entren en contacto con las patológicas, también el Perú debe contar con la diversidad de miradas que nos enriquecen como comunidad.

Parafraseando a Toño Cisneros, es difícil ser ciudadano peruano, pero se aprende. Es difícil, sobre todo, para quienes han sido secularmente marginados y despreciados. Ellos, las víctimas del racismo y el clasismo (hoy expresado también a través del terruqueo), deberían ser nuestra principal preocupación. Si quienes pertenecemos a las élites de todo cuño seguimos ignorándolos, no vamos a aprender.

Jorge Bruce

El factor humano

Jorge Bruce es un reconocido psicoanalista de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Ha publicado varias columnas de opinión en diversos medios de comunicación. Es autor del libro "Nos habíamos choleado tanto. Psicoanálisis y racismo".