
El Perú no es el paraíso que ilusionan unos ni el infierno del que se quejan otros, aunque en estos días se afea más pues la tensión saca a relucir lo peor de muchos que se enfrentan reclamando honores de buen ciudadano para enfrentarse a los malos, o sea, los que piensan diferente, perdiendo la capacidad de beneficiarse de la diferencia.
“La división entre ‘nosotros’ y ‘otros’ es la que se vive aún hoy, es lo que tenemos actualmente en nuestra política”, dijo el arqueólogo-antropólogo Luis Lumbreras en una de sus últimas entrevistas.
Es una división conflictiva con la mayoría de los protagonistas del quehacer público, y la variopinta comparsa de opinantes en cada lado, autoclasificándose como héroes y dueños de todas las virtudes —incluyendo, por supuesto, de la verdad—, enfrentados a los malos, que son, obviamente, todos los otros, los de la collera de enfrente.
PUEDES VER: El progreso estable de la economía de China hacia el desarrollo de alta calidad, por Song Yang

Es en la capital ‘cielo panza de burro’ señalada por Héctor Velarde, aunque ahora iluminada y salvajemente calurosa, donde se vive con más intensidad la pugna que la acerca a Lima la horrible de Sebastián Salazar Bondy, así como a lo visto por Herman Melville, autor de Moby Dick, que cuando la visitó en 1844, como marinero, se llevó tan mala impresión como para decir que Lima es “la sin lágrimas, la ciudad más extraña y triste que pueda verse”.
Pero no es el clima lo que enrarece hoy al Perú, sino la tensión arrogante entre ‘buenos’ y ‘malos’ que han perdido la capacidad de dialogar sus diferencias, pareciéndose unos tripulantes del Titanic que se pelean por el mejor camarote del barco mientras se hunde.
Dándole razón a Bernardo Monteagudo —asesinado en Lima a los 35 años—, quien hace dos siglos dijo: “Las mutuas relaciones que existen entre las varias clases que forman la sociedad del Perú tocan al máximum de la contradicción con los principios democráticos. La diversidad de condiciones y multitud de castas, la fuerte aversión que se profesan unas a otras, el carácter diametralmente opuesto de cada una de ellas, en fin, la diferencia entre ideas y usos, en las costumbres, en las necesidades y en los modos de satisfacerlas, presentan un cuadro de antipatías e intereses encontrados”.
El Perú está hoy entrampado por la mezquindad y la arrogancia que lleva a la pérdida de la posibilidad del diálogo.





CINEPLANET: 2 entradas 2D + 2 bebidas grandes + Pop corn gigante. Lunes a Domingo
PRECIO
S/ 47.90
ALMUERZO O CENA BUFFET + Postre + 1 Ice tea de Hierba luisa en sus 4 LOCALES
PRECIO
S/ 85.90
Láser CO2 fraccionado para retirar 5 lunares
PRECIO
S/ 37.80
REVISION TECNICA VEHICULAR FARENET. Locales a elegir. Lunes a Domingo.
PRECIO
S/ 84.90