Cargando...
Cultural

César Calvo y Javier Heraud: ¡viva la poesía! Lo demás es cuento

A fines de 1960, ambos habían llegado a Trujillo, mi ciudad, para recibir el premio El poeta joven del Perú. Y, desde ese momento, fuimos inseparables.

Javier Heraud. Imagen: Difusión.
Javier Heraud. Imagen: Difusión.

Escribe: Eduardo González Viaña

“¡Viva la poesía! Lo demás es cuento” -decía la tarjeta que encontré en mi casa un día de diciembre de 1960 y que había sido dejada allí por uno de los dos, César Calvo o Javier Heraud.

El chiste consistía en que yo escribía cuento… y ese género quedaba relegado a eso… puro cuento.

Tiene que haber sido el flaco César porque Javier era un dulce ermitaño y el otro poeta, un malandrín. Nos vimos ese día más tarde y, desde ese instante, nació una amistad imperecedera. Aunque los tres éramos unos mocosos, pretendíamos vivir mil años.

César Calvo y Javier Heraud ya han comenzado a vivir ese plazo porque sus obras los eternizan.

Se están cumpliendo 25 años desde el fallecimiento de César y, por otro lado, el próximo 15 de mayo será un aniversario más del héroe de mi generación, Javier Heraud.

A fines de 1960, ambos habían llegado a Trujillo, mi ciudad, para recibir el premio El poeta joven del Perú. Y, desde ese momento, fuimos inseparables.

En las bancas de la plaza de Armas, Calvo leía con entonación marcial sus poemas, los que mostraban ya a un creador de poderosa formación clásica y un lirismo singular:

“Aquel bello pariente de los pájaros / que escondía su sombra de la lluvia / mientras tú dirigías / sobre ardientes cuadernos, el vuelo de su mano…”.

O aquel otro en que le reclamaba a la lira:

Poesía, no quiero este camino / que me lleva a pisar sangre en el prado”.

Al pedido de mis amigos que me exigían leer uno de los míos, me negué categórico y, desde entonces, he escrito poemas tan solo para que durmieran en secreto.

Calvo dio las razones por las que había escrito esa frase malandrina en su tarjeta y me dijo que yo estaba condenado a escribir poesía en mis cuentos, aunque no me lo propusiera.

Con el tiempo, él mismo caminó también por el terreno de la narración cuando publicó Las tres mitades de Ino Moxo, donde explora con brillantez el chamanismo de la Amazonía peruana.

El Javier Heraud que yo conocí era un muchacho grandazo con pies enormes y pronunciadas ojeras de primer alumno o de niño sabio.

Duró menos que nosotros. Un día, se enamoró de la idea del cambio social y decidió plegarse a quienes lo intentaban a través de la lucha armada.

No fue un teórico, sino tan solo y tanto como un poeta guerrillero.

Todos o casi todos recuerdan lo que ocurrió en Puerto Maldonado. Allí, junto con un compañero suyo, fueron perseguidos y asesinados. Cuando se encontraba inerme sobre el tronco de una balsa y a la deriva, pudo haber sido detenido sin necesidad de disparos. Su compañero había enarbolado un trapo blanco. No obstante, los policías y los civiles a quienes se había azuzado, le dispararon desde las orillas del río por más de una hora.

El “valiente” capitán que comandaba a los sicarios gritaba: “¡Fuego, fuego! ¡Hay que rematarlos!”, y las balas dum dum continuaban zumbando, mientras le abrían diecinueve forados en el cuerpo.

Alguna vez escribí: ser socialista como lo fuiste y lo eres, querido Javier, equivale ayer y ahora a aceptar la cruz de los mártires, y a seguir las ideas del dulce y humilde rabí de Galilea.

Lo que hicieron contigo se ha continuado haciendo. Exterminar a los hombres que piensan diferente es una abominación, pero es la única arma que conoce la derecha. El odio se amortigua para todos, menos para ellos.

Ser poeta es ser dueño de una voz que denuncia la bestialidad de los tiempos y clama por la solidaridad y la justicia. Solo la unidad de los justos hará que perduremos como tú, querido Javier Heraud, que sigues escribiendo para el futuro, para los niños y niñas que a los 18 años escriban poesía, y para los compañeros que vendrán mañana.

El 1 de mayo de 2025, se abre con el recuerdo de mis dos más queridos amigos y con la voz de la mejor poesía de esos años del siglo XX. Se abre también con la certeza de que la muerte no es completamente muerte cuando la vida ha sido indomable.

¡Viva la poesía! Lo demás es cuento.

Lo más visto

Mónica Tuss: “Más que denunciar, mi intención es visibilizar la problemática ambiental de nuestro país”

LEER MÁS

Recetas

Ofertas

Lo Más Reciente

Cultural

¿Seguirá censurando el Ministerio de Cultura con Alberto Beingolea a cargo?

Margarita García Robayo: “Entre el yo anecdótico y el yo literario hay un gran tramo”

Ulises Gutiérrez: “Yo he vivido la guerra, pero no es justo que se diga que el mundo andino es solo la guerra interna”

Estados Unidos

¿Sabías que el oro de Atahualpa no está en Perú? El país de Latinoamérica donde ocultan el tesoro deseado por españoles

Los únicos 4 países de América Latina que cuenta con una de las mayores reservas de agua de la Tierra

Elecciones en Nueva York 2025: Zohran Mamdani gana la alcaldía y triunfo le da un fuerte golpe a la era Trump

Política

Juan Varillas, un juez con licencia para prevaricar

Canciller Carlos Espá confía en que el Congreso otorgará facultades al Ejecutivo

Consejo de Ministros se reunirá el miércoles 5 para abordar las facultades legislativas

Deportes

Fixture de Perú en el Mundial de Vóley Sub 17: rivales, horarios y canal de TV para ver a la selección en el torneo

San Martín arma un equipo de temer para la Liga Peruana de Vóley: anuncia el fichaje de Emily Zinger

Asistente de Cienciano tras ganarle a Universitario: "Pasamos por arriba al campeón de la Sudamericana y hoy al tricampeón de Perú"