Día de la Niña: solo el 25,5% de nuevos estudiantes en carreras STEM en Perú son mujeres
La brecha de género en ciencia, tecnología e ingeniería puede comenzar a construirse desde las aulas. Especialistas advierten que los estereotipos, la confianza en las propias capacidades y la orientación vocacional influyen en las oportunidades de las niñas.

La brecha de género en las carreras vinculadas a la ciencia, la tecnología y la ingeniería comienza a construirse mucho antes de elegir una profesión. Los estereotipos presentes en las aulas y los hogares pueden influir en las áreas de conocimiento que las niñas consideran accesibles y en la confianza que desarrollan sobre sus propias capacidades.
En 2024, las mujeres representaron apenas el 25,5% de los nuevos estudiantes que ingresaron a programas de educación superior vinculados a ciencia, tecnología, ingeniería y matemática (STEM) en Perú, según datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). La cifra evidencia una brecha de género en el acceso a estas disciplinas.
Video destacado
CASO LICEO: NUEVA DENUNCIA DE 4GR3SIÓN S3XU4L EN MARANGUITA | ARDE TROYA CON OXENFORD
A nivel internacional, los datos del Instituto de Estadística de la Unesco muestran que las mujeres representan el 21,5% de los nuevos estudiantes de doctorado en tecnologías de la información y la comunicación (TIC) y el 13% en ingeniería, manufactura y construcción.
- Caso Liceo Naval: madre de implicado denuncia nueva presunta agresión sexual dentro de Maranguita por parte del principal sospechoso
- Resultados de La Tinka del miércoles 7 de octubre: números ganadores, premios del Pozo Millonario, boliyapa, S/50.000 y más
En el marco del Día Internacional de la Niña, que se conmemora cada 11 de octubre, especialistas advierten sobre la importancia de ampliar desde la infancia las oportunidades educativas y cuestionar los estereotipos que pueden limitar las decisiones profesionales de las estudiantes.
¿Cómo influyen los estereotipos en las niñas?
Pamela Mendoza del Solar, gerenta de Descubrimiento de Innova Schools, señala que las diferencias comienzan a hacerse visibles hacia el final de la primaria y se acentúan durante la secundaria. Estas también se reproducen mediante decisiones cotidianas, desde los juegos y las actividades que se promueven hasta las expectativas que docentes y familiares tienen sobre el desempeño de niñas y niños.
Por ello, considera importante generar experiencias satisfactorias en matemática y ciencias a partir de problemas reales, la experimentación y la indagación. También plantea acercar a las estudiantes a referentes femeninos y mostrar cómo estas disciplinas se relacionan con situaciones de la vida cotidiana.
La especialista propone trabajar estas habilidades desde los primeros años de formación. En inicial, se pueden desarrollar las bases matemáticas y científicas en condiciones de equidad; en primaria, fortalecer la confianza de las niñas en sus capacidades y reducir la ansiedad matemática; y en secundaria, acompañar la elección vocacional mediante proyectos STEAM y el contacto con referentes femeninos.
Asesinan a mototaxista tras dejar a un pasajero en paradero final de San Juan de Lurigancho

¿Qué papel cumplen la tecnología y la educación STEAM?
Sandro Marcone, especialista en tecnología educativa y aprendizaje digital, explica que STEAM es un enfoque de aprendizaje multidisciplinario que integra ciencia, tecnología, ingeniería, matemática y artes. Su aplicación mediante proyectos puede acercar a las estudiantes a estas áreas, aunque no garantiza por sí sola el cierre de las brechas de género.
"La tecnología no cierra las brechas por defecto, pero debe tener un diseño, una intencionalidad de equidad", sostiene Marcone. Por ello, considera que incorporar programación, robótica, pensamiento computacional e inteligencia artificial desde edades tempranas puede ampliar las oportunidades de aprendizaje, siempre que exista una intención pedagógica clara y se garantice la participación equitativa de niñas y niños.
El especialista también advierte que el problema no termina con el acceso a la educación superior. La brecha debe analizarse a lo largo de todo el recorrido educativo y laboral: desde el ingreso a una carrera hasta la permanencia, el egreso, la inserción profesional y las condiciones de contratación.
Ambos especialistas coinciden en que reducir estas desigualdades requiere la participación de las escuelas, las familias y el entorno social. El objetivo no es orientar a todas las niñas hacia una profesión determinada, sino asegurar que cuenten con las mismas oportunidades, información y confianza para elegir su futuro sin que los estereotipos condicionen sus posibilidades.














































