Columnista invitado. Autor de contenidos y de las últimas noticias del diario La República. Experiencia como redactor en varias temáticas y secciones sobre noticias de hoy en Perú y el mundo.
Vengo de una nación con múltiples fortalezas, entre las que destacan sus valores democráticos y su poder económico. Hoy, sin embargo, quiero resaltar que Estados Unidos se distingue también por su capacidad para celebrar el talento y por su inquebrantable protección de la libertad de expresión, que permite que el arte florezca más allá de todas las expectativas.
Pocas vidas lo ilustran con tanta fuerza como la de Celia Cruz. Nacida en Cuba, decidió establecerse en los Estados Unidos huyendo de una revolución que traicionó las esperanzas de libertad de su propio pueblo. La reina de la salsa encontró en el Bronx una sociedad que le permitió contribuir desde su esencia a la excelencia estadounidense. Al grito de 'Azúcar' relanzó su carrera artística. Su música, arraigada en ritmos afrocubanos y moldeada por la energía de Nueva York y Miami, elevó la salsa a género universal.
En 1976, Celia Cruz se naturalizó ciudadana estadounidense. Había encontrado su hogar. Cruz encarnó la excelencia de Estados Unidos, un país que reconoce el talento como un valor extraordinario que debe tener la libertad de ser explorado, apreciado y compartido con el mundo.
Las contribuciones de Celia Cruz han sido reconocidas al más alto nivel. En 1994 recibió la Medalla Nacional de las Artes; en 2024 se convirtió en la primera afrolatina en aparecer en una moneda conmemorativa de los Estados Unidos; y en 2026 fue admitida al Salón de la Fama del Rock & Roll.
Una de mis primeras citas con mi esposa Claudia fue a uno de sus conciertos, donde tuvimos la fortuna de conocerla. Cuando supo que Claudia era de Perú, nos habló con especial cariño del Perú, de su gente, su cultura, su espíritu. Ese momento quedó grabado en mí para siempre. Más allá de los reconocimientos, Celia Cruz mostraba que la grandeza cultural tiene sus bases en valores humanos que compartimos como naciones, como familia.
La excelencia estadounidense existe y se nutre precisamente de esa capacidad de conexión intercultural. El vínculo de Celia Cruz con el Perú perdura. Sus murales en el Callao —último bastión de la salsa— son testimonio de ese lazo. Este miércoles veo su legado vivo en el corazón de artistas peruanos que, como ella, han encontrado en los Estados Unidos un espacio para desarrollar su arte y llevarlo al mundo. El peruanoestadounidense Tony Succar creció escuchando a su madre Mimy interpretar Quimbara y Bemba Colorá. Dos generaciones, tocadas por la misma magia, transitan este miércoles por el camino que construyó Celia. Con su concierto del 9 de mayo, 'A-Succar Pa’ Celebrar', inspirado en el célebre '¡Azúcar!' de Cruz, Succar nos recuerda que la salsa y la música latina son historias de perseverancia y libertad que se fortalecen al compartirse.
La conexión humana, eje de la excelencia estadounidense, también estuvo presente en la relación entre Celia Cruz y Teresa Izquierdo, la legendaria cocinera y fundadora de El Rincón Que No Conoces en Lima. Ella compartía en su sazón la misma devoción por su herencia cultural y su comunidad que Celia llevaba a cada escenario.
Este miércoles, como embajador de los Estados Unidos en el Perú, honro las contribuciones de Celia a la cultura estadounidense y destaco los lazos que compartimos como naciones, entregando sus monedas conmemorativas como obsequios de colección a nuestros colaboradores en Perú.
Como mi propia familia, Celia Cruz dejó Cuba en busca de libertad. Al honrar su legado afirmamos algo esencial sobre los Estados Unidos: gran parte de nuestra fortaleza reside no en lo que producimos, sino en lo que hacemos posible. Somos una nación donde una joven de La Habana puede convertirse en la Reina de la Salsa. Esa es la excelencia estadounidense. No es una idea abstracta, sino una realidad: la libertad permite que la grandeza florezca. Doscientos cincuenta años de libertad estadounidense sustentan 200 de relación y amistad con el Perú. Sigamos construyendo juntos futuros más prósperos en alianza con la libertad que nos definió como naciones.
¡Azúcar y sazón!

Columnista invitado. Autor de contenidos y de las últimas noticias del diario La República. Experiencia como redactor en varias temáticas y secciones sobre noticias de hoy en Perú y el mundo.