Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero...
Las elecciones peruanas del 2026 han sido, siguen siendo, una desgracia, con todos los elementos para serlo. Esto incluye unas autoridades electorales perfectamente ineficientes, candidatos irrespetuosos de las normas que aceptaron, hipótesis sobre la delincuencia en el proceso, a todos los niveles.
Cuando algunos sostienen que los resultados que se avecinan van a ser idénticos a los del 2021, su idea es que podremos volver a tener a una suerte de Pedro Castillo en la presidencia. Esto descarta posibilidades como que Keiko Fujimori gane la segunda vuelta, o Roberto Sánchez tenga algunos rasgos que lo diferencien de Castillo.
Los mercados en el Perú piensan diferente, y apuntan a lo peor. Los valores del Banco de Crédito han caído 11,2%, el promedio de la BVP ha caído 4,5%, el dólar ya bordea los S/3,45. ¿Es la misma fuga de capitales de hace cinco años? Quizás los capitales no están tan asustados como entonces, pero la cautela es la consigna del momento.
Cuando el prófugo Vladimir Cerron dice que Sánchez es un socialdemócrata, el propósito parece ser disminuirlo ante los ojos de Perú Libre. Pero para algunos, entre los que está este columnista, esa sería una buena noticia. Aunque sus cuates Castillo o Antauro Humala no parecen muy socialdemócratas que digamos, aunque la palabra figura en el menú del partido.
Sánchez podría ganar, pero no lo ha hecho todavía. Esa distancia entre las dos situaciones le está sirviendo a Rafael López Aliaga para encharcar el proceso electoral, incluso con gritos de violencia que le salen del corazón, y llamados a la insurgencia contra el orden establecido. ¿A quién está favoreciendo?
Luego están los dos políticos que han decidido renunciar a sus candidaturas antes de tiempo, atizando con ello la sospecha de que entraron a la competencia con algún propósito subalterno. Ya vendrán bancadas de cierta importancia que quedarán al garete. Pero es casi seguro que Ricardo Belmont va a volver al negocio.
Todavía no hay nada seguro que se pueda decir sobre estos comicios. Entre las demoras, las quejas, los reclamos y otros, hay margen suficiente para la protesta. Pensamos que ella va a seguir todavía buen tiempo. Como en el famoso dicho operático, la obra no termina hasta que la gorda canta. Una rolliza alusión al compositor Richard Wagner.

Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero de la Orden de las Artes y las Letras, Francia. Beca Guggenheim. Muy poco X. Cero Facebook. Cero Instagram, cero TikTok. Poemario más reciente: Chifa de Lambayeque (Lima, Personaje Secundario, 2024). Próximo poemario será la quinta edición de Sobrevivir. Acaba de reeditar el poemario Los asesinos de la Última Hora (Lima, Cepo para Nutria, 2025).