Exministro de Economía. Doctor en Administración y Dirección de Empresas de la Universidad Ramón Llull-Esade, España, Magíster en Economía de la Pontificia Universidad Católica del Perú, exbecario Escola de Posgraduacao Economía de la Universidad de Sao Paulo, Brasil. Economista de la UNMSM, Perú. Investigador Concytec-Renacyt.
Con datos de finales de 2025, sobre todo de los números macro en nuestro país, se denota una aceptable performance: crecimiento estimado de 3.3%, inflación de 1.5%, exportaciones que crecen por cinco años consecutivos por encima de US$ 90,000 millones, crecimiento de los términos de intercambio en 17%, y la lista es larga. Pero si la economía va bien para algunos, ¿por qué les va mal a otros? ¿Qué podría estar pasando? Plantearé una idea explicativa inicial.
La actividad económica habría crecido 3.3% en términos agregados; la inversión privada, 9.5%; el consumo privado, 3.9%; el déficit fiscal, 2.2%, en trayectoria descendente; y la inflación, 1.5%, inferior a la meta de 2%. Pero, teniendo estos indicadores en azul, ¿cómo explicar la insatisfacción en el plano económico de no pocos ciudadanos? Al respecto, creo que una explicación de dicha insatisfacción —por lo menos de un grupo de ellos— puede fundamentarse en la diferencia entre los conceptos aplicados de flujos y stock.
Para explicar en términos sencillos lo que viene sucediendo, refiero, a manera de ejemplo, lo que ocurre en distritos residenciales de Lima. Personas que son propietarias de casas grandes, con varios dormitorios, jardines interiores y piscina. El caso es que no tienen la posibilidad de pagar el impuesto predial y los arbitrios. Es decir, sus actuales flujos de ingresos (la mayor parte son pensionistas) son insuficientes para atender el mantenimiento del stock de riqueza. Lo mismo ocurre con personas propietarias de autos de alta gama como parte de su stock de riqueza y que no cuentan con flujos de ingresos suficientes para el pago del impuesto al patrimonio vehicular, insuficiencia de flujos de ingreso que se corrobora también cuando van a un grifo y solicitan 10 soles de combustible.
Probablemente, lo que observamos es la existencia de un stock de riqueza que fue logrado en tiempos de abundancia y acumulación pasada, cuya mantención en el presente se complica por la insuficiencia actual de flujos de ingresos; flujos que tienen que ver con la estructura sectorial de la actividad económica y con un mercado laboral con un exceso de oferta recurrente, generando una tendencia a la baja de los salarios. Siendo este un desafío que, a la corta o a la larga, deberá ser enfrentado.

Exministro de Economía. Doctor en Administración y Dirección de Empresas de la Universidad Ramón Llull-Esade, España, Magíster en Economía de la Pontificia Universidad Católica del Perú, exbecario Escola de Posgraduacao Economía de la Universidad de Sao Paulo, Brasil. Economista de la UNMSM, Perú. Investigador Concytec-Renacyt.