Abogada. Excomisionada de la CIDH

Perú, ¿país de violadores?, por Julissa Mantilla

 Cultura de la violación es que más del 70 % de la población peruana tolere la violencia contra las mujeres

Hace un tiempo, muchos se indignaron con la frase “Perú, país de violadores”, diciendo que era una generalización que ofendía el honor de los hombres y la imagen del país. Sin embargo, esta frase refleja la denominada cultura de la violación sexual, que naturaliza este delito y que traslada la responsabilidad a la víctima. Esto se evidencia en la reacción ante la denuncia por violación sexual interpuesta contra al menos tres futbolistas de Alianza Lima. Algunos ejemplos: el exfutbolista que hizo referencia a su experiencia personal —“yo también he sido jugador”— para demostrar que no entiende que las mujeres tienen derecho a decir que no; el periodista que, haciendo referencia a la Biblia, pontificó sobre la fallida condición humana para asimilar el delito de violación sexual con el pecado; el abogado que hizo referencia al “perfil de la víctima” —“hay que ver si a la señorita le gustan los tríos”—, como si esto fuera un elemento válido para determinar la existencia del delito; el conductor de televisión que dijo que “cuando una mujer va a un hotel sabe a lo que va”, sin entender que, a lo que sea que vaya, no es a que la violen.

Sin duda, existe una presunción de inocencia cuando una persona es acusada de violación, pero esto no significa que exista una presunción de culpabilidad de la víctima, porque lo que define la existencia de ese delito es la falta de consentimiento.

Cultura de la violación es escudriñar el pasado de la víctima para liberar al agresor, cuya vida personal nunca se discute. Cultura de la violación es el silencio cómplice de quienes sabían que esto había ocurrido. Cultura de la violación es no respetar la libertad sexual de las mujeres, que siempre tienen el derecho a cambiar de opinión. Cultura de la violación es que más del 70 % de la población peruana tolere la violencia contra las mujeres, según la ENARES 2024. Cultura de la violación es que nos indigne más una frase que la atroz realidad de violencia sexual en el Perú.