Abogada. Excomisionada de la CIDH

A toda máquina, pero sin rumbo ni empatía, por Julissa Mantilla

No puedo imaginar que sentirán en estos momentos los 40 huérfanos identificados por el INABIF, cuyos padres transportistas fueron asesinados en estos meses y que aún no reciben justicia ni reparación.

Según el SINADEF, el Perú termina el 2025 con 2083homicidios, 444 de los cuales se produjeron en el tiempo de este nuevo gobierno. Un minimarket en Ancón ha sido atacado con explosivos en la madrugada, porque sus dueños se negaron a pagar cupos. Acaba de morir Melany Lino Cruz, una joven de 22 años que fue quemada viva el 19 de diciembre en su centro de trabajo durante un atentado extorsivo en el distrito de Chicama, Trujillo.

Ni los estados de emergencia que se extienden sin la necesaria reflexión ni las fotos en los centros penitenciarios han tenido un mayor impacto en la situación de inseguridad y violencia que vivimos.

Sin duda, no se puede afirmar que esta realidad se generó en este gobierno ni que en los pocos meses que tiene hasta las próximas elecciones podrá resolver la grave situación que vivimos. Pero si se le puede demandar seriedad y responsabilidad, evitando, por ejemplo, la frivolidad de entrevistas complacientes, las recurrentes peleas por tuit ylas portadas en revista de sociales, totalmente innecesarias.

Y sin embargo, mientras el país se desangra, la PCM acaba de disponer el uso obligatorio para todas las entidades del Poder Ejecutivo, del logo y la frase: “El Perú a toda máquina”, la cual -según la RM 366-2025- “resume el hecho del movimiento constante, decidido y sin pausas frente a la delincuencia, como característica principal de la actual gestión de gobierno”.

Ni siquiera se podrá negar el uso desafortunado de la frase de una canción viralizada en redes, porque ya se ha admitido que se busca identificar el modo presidencial como “un estilo propio, más cercano a las mentes juveniles”.

No puedo imaginar que sentirán en estos momentos los 40 huérfanos identificados por el INABIF, cuyos padres transportistas fueron asesinados en estos meses y que aún no reciben justicia ni reparación. No se necesita ir a “toda máquina”, señores del gobierno, solo basta tener dirección clara y mostrar empatía con las víctimas.