Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero...
Y estamos empezando a apreciar las virtudes de la continuidad en una democracia electoral. Los gobiernos normales, en su fase final, toman en cuenta las diversas posibilidades en el panorama que viene. Eso los modera y los orienta. De otro modo, hay el peligro de ir al garete y también la tentación de actuar como si no hubiera mañana.
Es lo que venimos viendo, cada vez más, en los poderes del Estado, incluido el municipio de Lima. De un lado, medidas infelices cuyas consecuencias para el país los autores ni sospechan. De otro, conductas de gran arrogancia, que no reconocen juicios futuros. Como si los gobernantes estuvieran solos en la cancha.
De hecho, prácticamente lo están. El movimiento que va a reemplazarlos existe sobre el papel, pero mucho menos en la práctica. El gran número de partidos registrados para el reemplazo es motivo de burla. Las cifras de intención de voto para el 2026 son mínimas. Los precandidatos valiosos se confunden con los pintorescos, y son arrastrados por ellos.
Fuerza Popular y Alianza para el Progreso, aquellos con más recursos, son socios del actual gobierno, y los opositores, por así llamarlos, son una desordenada minoría. Lo cual Ejecutivo y Legislativo interpretan como una patente de corso. Esto ayuda a que los gobernantes se vean como parte de una futura alianza ganadora.
Esto que comentamos es, en buena medida, producto de una crisis del sistema de partidos, que viene de atrás. Los partidos, incluso algunos de los más establecidos, muestran una incapacidad de captar y respetar figuras presidenciables, o están carcomidos por la corrupción, o solo son partidos democráticos de nombre.
Nadie puede hablar en nombre de un gobierno que todavía no tiene o que no sabe si va a tener. Pero los opositores más importantes y reales pueden intentar imponer un discurso sobre el futuro del país. Lo cual funcionaría como un diálogo con el gobierno actual, haciéndole notar que no está solo. El poder hoy evita ese diálogo como al diablo.
Todo lo anterior muestra que este gobierno siente que tiene el futuro asegurado por sus actuales alianzas. Algunos porque podrán deslizarse hacia nuevas posiciones de poder (como los ministros recién inscritos en partidos), otros por creer que serán defendidos por el gobierno que venga, no importa cuál de ellos.

Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero de la Orden de las Artes y las Letras, Francia. Beca Guggenheim. Muy poco X. Cero Facebook. Cero Instagram, cero TikTok. Poemario más reciente: Chifa de Lambayeque (Lima, Personaje Secundario, 2024). Próximo poemario será la quinta edición de Sobrevivir. Acaba de reeditar el poemario Los asesinos de la Última Hora (Lima, Cepo para Nutria, 2025).