Su gato agonizaba, pero le dieron aceite de cannabis y lo salvaron
“Es un caso típico para la eutanasia”, les dijo a los dueños el veterinario que atendió a Mateo. Ellos se negaron a aceptarlo y decidieron recurrir a otras opciones.
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Juan Ignacio y Lucila, una pareja de jóvenes en Argentina, recibieron la triste noticia de que Mateo, el más chico de sus gatos tendría que ser sacrificado. Ya no comía, había perdido peso repentinamente y estaba amarillo por ictericia. El veterinario que lo atendió les dijo que era “un caso típico para la eutanasia”.
Su primer diagnóstico fue diabetes y luego le siguió la posibilidad de un cáncer avanzado, detalla la pareja a Minuto Uno. Sin embargo, se negaron a aceptar la recomendación del médico y decidieron escuchar a una amiga que anteriormente les había propuesto un aceite medicinal de cannabis, lo cual finalmente terminó por salvarle la vida al felino.
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Según contó Lucila, todo inició con las sospechas de un cáncer cuando le hicieron una ecografía. Los veterinarios “vieron que por dentro era todo un desastre”. “Veían el hígado y los riñones como infiltrados, como con tumor adentro”.
“La otra posibilidad era que fuera diabético desde hacía mucho tiempo. Pensaban que eso que se veía podía ser glucógeno, cuando se acumula el azúcar en los órganos. Así que le dieron antibióticos, suero e insulina”, agregó Juan Ignacio. Pero nada de eso funcionó y en dos días el gato empeoró.
Mateo se quedó internado para que le inyectaran suero y el desánimo de la mascota no ayudaba a su condición, por lo que lo trasladaron a casa.
“En ese momento [al sexto día] ya se hacía pis encima y tenía las orejas y los ojos amarillos. No podía con su alma. Era un cuadro terminal. Nos recomendaron que lo eutanasiemos. Verlo sufrir fue la peor parte”, describió Juan Ignacio.
Durante el proceso, Lucila habló con una amiga que tiene gatos e intentaba por encontrar otras soluciones. Ella le comentó que tenía un compañero de trabajo con una hija con cáncer que usa aceite de cannabis medicinal para las quimioterapias y le ofreció conseguirle un frasco.
“Me lo había ofrecido antes, pero es como que estábamos yendo al veterinario y decíamos mejor que esto no debería haber. Pero cuando ya no sabíamos qué hacer y me recomendaron eutanasiarlo, terminé aceptando”, sostuvo Lucila.
Esa misma noche, el gato Mateo recibió las dos primeras gotas de cannabis medicinal. Los dueños, en tanto, registraron cada una de las reacciones del animal. La mejora fue casi instantánea.
A la semana, el gato ya se había recuperado de la ictericia y de a poco fue recuperado su vida normal hasta curarse. Los dueños descubrieron después que lo que tuvo fue una cetosis diabética. Actualmente, Mateo es un paciente diabético normal, insulino dependiente.
“Creemos que las gotitas regularon un problema hormonal gigante. Le dieron bienestar para comer y empezar a recuperarse, algo que no lograron ni los corticoides ni el suero con potasio. Con una gota o dos por día su cuerpo se reactivó y empezó a comer a las 24 horas. Se levantó en un día”, comentaron Lucila y Juan Ignacio. Destacaron que el trabajo de los veterinarios también fue muy positivo.





















