Rescatar a un gato: una decisión que cambia la vida
¿Qué hay que tener en cuenta si se ha rescatado un gato y se convertirá en la mascota de la casa?
Rescatar a un animal y convertirlo en mascota es un acto de amor, pero que conlleva una gran responsabilidad. Es un cambio rotundo en la rutina, al que se le debe dedicar tiempo y esfuerzo a fin de que viva bajo las condiciones que merece.
Especialistas ponen siempre énfasis en la importancia de que la persona que lleva una mascota a casa tenga la capacidad de poder darle un sustento. No obstante, existen otros aspectos también importantes a tener en cuenta, especialmente si hablamos de gatos.
Denisse Villaorduña, médica veterinaria, asegura que “hay que ver que haya un espacio tranquilo en donde van a estar, el tiempo que le van a dedicar y cómo se va a llevar con otros animalitos. Esto además de la disponibilidad monetaria: criar una mascota implica un gasto”.
La experta señala que de los gatos generalmente se tiene la idea equivocada de que son ‘ariscos’. “El gato es un ser más autónomo, le gusta estar solo. Sin embargo, esto no significa que no necesite del cariño del dueño”, precisa.
Cuando un gato llega a la casa
La primera regla: visitar al veterinario. Desparasitación interna, externa (antipulgas) y descarte de enfermedad viral. Sólo después de asegurarse que está todo bien se puede pasar a las vacunas. “El plan de vacunación dependerá del médico veterinario y de la zona en la que viva”, agrega Villaorduña.
Así fue como inició la historia de Katherine Aliaga y Hanns Zegarra, a quienes la llegada de su gata Pepper les cambió la vida por completo. Ellos habían decidido adoptar un felino y la encontraron en una de las tantas publicaciones que se ven en las redes sociales buscando hogar para animales necesitados.
Llegó con dos meses de vida y muy por debajo de su peso, además de otros problemas de salud, lo cual significaba estar muy al pendiente de una serie de cuidados necesarios para su recuperación. Las visitas al veterinario han sido muy frecuentes, pero, sobre todo, hubo un detalle al que debieron ponerle especial atención: la alimentación.
Después de algunos meses de franca recuperación, Pepper comenzó a perder el apetito. El médico dio una muy mala noticia: padecía coronavirus felino (que no tiene nada que ver con el causante de la actual pandemia), el cual, si no se trataba adecuadamente, podían terminar en PIF (peritonitis infecciosa felina).
Las raciones que le daban a la gata cumplieron un rol fundamental, pero lo determinante fue la calidad del alimento. Según Villaorduña, existen tres tipos de comida para gatos: económico, premium y súper premium. La gran diferencia está en los nutrientes, ya que el cuerpo los absorbe mejor cuando son de mejor calidad.
“La ración de una comida premium es más baja porque no se necesita una gran cantidad para cumplir su objetivo de alimentar adecuadamente. Al estar mejor alimentado, el animalito va a enfermarse menos y hasta significará un ahorro en medicamentos”, explica. Una excelente opción para darle al minino una vida saludable.
Esta experiencia la replicaron Kathy y Hanns, quienes tuvieron un especial cuidado por el delicado cuadro de Pepper. “Cualquiera piensa que se le puede dar cualquier comida al gato, pero no. Su sistema inmune es extremadamente delicado. Si deja de comer con normalidad es un signo de alerta”, afirman.
¿Y si le dan ganas de jugar?
La médica veterinaria Villaorduña asegura que lo más importante para la crianza de un gato es el ambiente. “Es un animal que se estresa muy fácilmente, y el cuadro puede ser tan severo que hasta puede desencadenar una cistitis”.
Añade que, al ser un animal de conducta, los juguetes para diversión son muy útiles para que el animal se relaje. Sin embargo, si están en etapa de crecimiento, son los juguetes cognitivos los que ayudarán a estimularlos. “Ayudará a que esté más activo, más alerta y se desarrolle neurológicamente más rápido”, dice.
Con las mascotas pasa algo similar a lo que ocurrió con algunos juguetes que resultaron ser tóxicos para niños: si son de mala calidad puede ser dañino para el gato. Es por ello que también recomienda tener como opción los juguetes premium, cuya calidad asegura que no habrá eventuales reacciones en la salud del animal.
La experiencia con Pepper, la gatita que Kathy y Hanns rescataron, no sólo hizo que tuvieran que conseguir un tipo de comida y de juguetes específicos, sino también arena especial: premium. “El gato se lame todo el día. Así, una arena de mala calidad o con componentes dañinos puede desencadenar problemas de salud”, comentan.
“La diferencia de precio se compensa con la durabilidad y calidad del producto”, señala Kathy. “Una arena premium dura mucho más que una convencional y es ecoamigable, teniendo en cuenta que es algo que se usa a diario”, afirma.
Toda esta travesía no se quedó en una vivencia hogareña. Pepper impulsó lo que hoy es un emprendimiento familiar enfocado en gatos: Catko, especializada en felinos. Katherine y Hanns esperan que un día, cuando su marca crezca, puedan ayudar a más gatitos como la suya.
“El abandono de gatos es tan fuerte en el Perú que con sólo revisar el Facebook y toparte con tantos casos terminas llorando. Queremos poner nuestro granito de arena, también lo hemos vivido, y concientizar sobre lo difícil que es la vida de un gato callejero”, dice ella, que afirma que buscarán, en el futuro, destinar ganancias a campañas de rescate y esterilización. Hoy por hoy, para los amantes de los gatos, ya son una opción.
Más datos
- Puedes encontrarlos en Instagram como catkoperu.
- Cuentan con una línea de productos premium para gatos y accesorios con temática gatuna para ‘catlovers’.





















