Jackson le cantó a su “asesino”
En 1997, el Rey del Pop lanzó la canción ‘Morphine’, una oda al analgésico que provocó su muerte hace diez años: el demerol.

Tomado de la Tercera
El miércoles 24 de junio del 2009, Michael Jackson fue al Staples Center ubicado en Los Angeles, California, para ensayar su show This is it, la gira que lo llevaría a recorrer el mundo. Solo un día antes, se había presentado en el mismo recinto para dar uno de sus conciertos, el inicio del megatour.
Originalmente fueron 10 los conciertos programados en Londres para la primera fase de la gira. En cuestión de horas, Jackson agotó todos sus shows y la empresa organizadora AEG Live anunció que se realizarían 40 presentaciones más.
El 02 Arena de Londres –con una capacidad para 20 mil personas– vendió cada uno de los tickets para todos los shows desde julio del 2009 hasta febrero del 2010. Y esta era solo la primera fase de This is it.
Tras una jornada de ensayo, el Rey del Pop se dirigió a su residencia y se inyectó una dosis del analgésico opioide demerol. A las 12:21 p.m. del jueves 25 de junio, los servicios de urgencia recibieron una llamada desde la mansión de Jackson.
“Tenemos un hombre aquí que necesita ayuda y no está respirando. No está respirando y estamos intentando reanimarlo pero no lo hace. No lo hace”, dijo el interlocutor al 911.
Aun con el médico personal del artista realizando maniobras de reanimación, y con la asistencia de personal de urgencia que llegó al lugar, el cantante no volvió en sí. A las 2:25 p.m. se determinó oficialmente su hora de muerte y la noticia comenzó a dar la vuelta al mundo.
Michael Jackson estaba muerto y el informe policial detalló que la causa fue una “combinación de calmantes” suministrados por su médico personal Conrad Murray. El veredicto final de los forenses fue que una “intoxicación aguda de propofol” provocó que la voz del Rey del Pop se apagara para siempre.
Un final que Jackson plasmó en una canción diez años antes.
Morphine
Corría el año 1997. El artista gozaba de las ventas de su álbum HIStory, un disco doble que comenzaba con sus grandes éxitos y continuaba con canciones inéditas como Scream y Stranger in Moscow; cuando decidió aventurarse con otra placa, una de corte rock industrial conformada por remixes: Blood on the Dance Floor: HIStory in the Mix.
Una de ellas, Morphine, está dedicada a los analgésicos, aquellos amigos químicos que apaciguaban su dolor, pero lo obligaban a siempre querer más y más.
Si bien el tema fue publicado en 1997, fue escrito cinco años antes, en diciembre de 1993. En esos años, el artista residía en una clínica de rehabilitación para dar fin a la excesiva ingesta de drogas.
Según su hermano Jermaine Jackson, fue tras el accidente sufrido al grabar un comercial de Pepsi que comenzó su dependencia a los analgésicos. Las quemaduras en segundo grado que afectaron su cuero cabelludo y rostro lo introdujeron a medicamentos como el demerol, propofol y benzodiazepina: “No se puso a pensar en los efectos secundarios que tiene el demerol”, dijo Jermaine en una edición especial de Rolling Stone (2014).
“Es un narcótico analgésico usado en dolores moderados a severos. Actúa a nivel del sistema nervioso central y produce sensación de euforia y bienestar”, detalló Cristián Parra, químico farmacéutico del Laboratorio Biosano de Chile.
Los efectos secundarios son una “depresión del sistema respiratorio, lo que puede derivar en un ataque cardíaco”. Parra aclaró, además, que es menos adictivo que la morfina.
El consumo de analgésicos por parte del cantante tuvo su pico más alto a comienzos de los 90, cuando se embarcaba en la gira Dangerous en medio de las acusaciones por abuso sexual contra menores de edad. El estrés, el cansancio e insomnio fueron solucionados con altas dosis químicas.
De hecho, la adicción de Jackson fue parte de los antecedentes presentados ante la Corte de Justicia en los casos de abuso, y él mismo confirmó su problema con Morphine en 1997.
“Relájate / esto no te hará daño”, cantó Jackson. “No hay necesidad de consternarse / cierra los ojos y vete a la deriva / demerol / demerol / Oh dios está tomando demerol”. Fue una interpretación premonitoria.



















