China y su estricto control contra la COVID-19 se ha traducido en un hostigamiento policial insostenible para muchos de los ciudadanos de Shanghái. En estas imágenes podemos ver como un grupo de personas, que se identifican como autoridades locales, rompen la puerta de una casa para llevarse a una mujer que supuestamente está contagiada con el virus. Ella señaló que el comité de su barrio arregló para hacerle una nueva prueba, pero que sus resultados aún no estaban disponibles. Video: CNÑ.









