Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero...
La derecha electoral está en un drama conocido. Sus cifras son las mejores, pero la división en su seno está repartiendo oportunidades en torno suyo. El súbito odio a Carlos Álvarez, un candidato claramente de derecha, se debe a que el imitador es visto repitiendo el papel que tuvo Rafael López Aliaga en la derrota de Keiko Fujimori en el 2021.
En efecto, la desaparición de los votos de Álvarez sería clave para que el votante de derecha pudiera dormir tranquilo. Incluso se le ha pedido retirarse de la competencia para producir ese efecto. De otro modo un candidato progre o ultra se podría colar a la segunda vuelta. Álvarez ya ha dicho que no piensa retirarse. Probablemente cree que puede ganar. ¿Y por qué no?
Los analistas de Fuerza Popular ya han intuido la posibilidad, y de allí que Fujimori le haya propuesto a López Aliaga una tregua 'para no hacerle el juego a la izquierda'. Pero la oferta no ha sido aceptada, al menos en el escenario del pasado debate. Quizás López Aliaga, que va segundo, piensa que los dos pueden pasar a la segunda vuelta.
A ojo de buen cubero, Fujimori ha subido en varias encuestas, y todavía puede hacerlo. López Aliaga está en la situación contraria, es decir en bajada. Se supone que un par de candidatos del llamado segundo grupo puede seguir creciendo, hasta las últimas encuestas publicables. Luego vendrá el implacable silencio del boca a boca.
Volviendo a Álvarez, su existencia nos permite imaginar a un derechista que simpatiza con él, pero que para evitar una repetición del 2021, preferirá entregarle ese voto a Fujimori o a López Aliaga. La idea sería producir una forma de perfección electoral: dos derechistas en la segunda vuelta.
Hoy algunos ataques a Álvarez están asumiendo que este no es un derechista bona fide. ¿Por qué? Desde la izquierda lo atacan por un exceso de derechismo, como los lazos con Vladimiro Montesinos. Pero en este caso, parafraseando una frase de Guillermo Nugent, un candidato de derecha más un candidato de derecha no suma dos candidatos de derecha.
¿Sacar a Álvarez de juego es imparcialidad de derecha? No necesariamente. Podría estar tratando de ayudar al candidato con las mejores posibilidades de ganar. Derecha es una palabra con un amplísimo significado; vamos viendo de dónde son los cantantes.

Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero de la Orden de las Artes y las Letras, Francia. Beca Guggenheim. Muy poco X. Cero Facebook. Cero Instagram, cero TikTok. Poemario más reciente: Chifa de Lambayeque (Lima, Personaje Secundario, 2024). Próximo poemario será la quinta edición de Sobrevivir. Acaba de reeditar el poemario Los asesinos de la Última Hora (Lima, Cepo para Nutria, 2025).