Gestora Cultural con más de diez años de experiencia en el diseño y ejecución de proyectos sociales, políticos y culturales en el sector público y privado. Con experiencia en docencia cultural e investigación. Actualmente, miembro del Consejo Directivo de la Asociación Civil Transparencia. Reside en Cajamarca

Debates presidenciales: una primera mirada desde regiones, por Cynthia Cienfuegos

"hay un silencio político ante situaciones gravísimas como los abusos sexuales contra las infancias en la Amazonía; los atentados ambientales en los territorios y las agresiones constantes hacia los defensores indígenas, que también configuran un problema de seguridad y criminalidad"

Los debates presidenciales ya iniciaron. Durante seis fechas, los candidatos y candidatas brindarán sus propuestas en los temas de seguridad ciudadana y lucha contra la criminalidad; integridad pública y lucha contra la corrupción; empleo, desarrollo y emprendimiento; y educación, innovación y tecnología.

El debate es uno de los pocos espacios democráticos y de alcance nacional que permite generar un encuentro entre la ciudadanía y la diversa oferta política. Y hoy, esto cobra una relevancia especial al desarrollarse en un contexto de alta polarización, desconfianza ciudadana, fake news y alta fragmentación política y social. En ese sentido, vale la pena preguntarnos si el desempeño de los candidatos durante los primeros debates desarrollados ha contribuido a la toma de decisiones del electorado peruano, teniendo en cuenta que el 29% de ciudadanos aún no decide su voto y el 27% aún puede cambiar de opinión (IEP. 2026).

Haciendo un primer análisis, preocupan dos cosas. Lo primero es la ausencia de propuestas técnicas claras, medibles y específicas. El problema de seguridad y criminalidad, por ejemplo, si bien es una urgencia a nivel nacional, opera con características propias en determinados territorios, al igual que la corrupción. Los problemas que hoy nos aquejan no son aislados, sino estructurales y están interconectados con otros factores como la desigualdad, la discriminación, las leyes procrimen aprobadas en el Congreso actual, la debilidad del sistema de justicia, los delitos ambientales en la Amazonía, entre otros. Ese conocimiento de la realidad y esa visión integral de los problemas han estado ausentes en las primeras fechas de los debates presidenciales. Al contrario, han resonado nuevamente las generalidades y, en algunos candidatos, un peligroso discurso violento y populista como la pena de muerte, el retiro de la CIDH, la “mano dura”, la construcción y ampliación de penales, el “meter golpe” al funcionario que no trabaje bien, el recorte de ministerios, entre otros.

Preocupa también que los candidatos no estén respondiendo a las preguntas ciudadanas, y eso sigue reflejando improvisación y falta de conocimiento de la realidad peruana. Durante la tercera fecha, temas como el servicio de salud en la población adulta mayor, el derecho a la educación sexual integral, el problema del agua, la pesca ilegal y la reducción de la pobreza no fueron debidamente abordados. Por otro lado, hay un silencio político ante situaciones gravísimas como los abusos sexuales contra las infancias en la Amazonía; los atentados ambientales en los territorios y las agresiones constantes hacia los defensores indígenas, que también configuran un problema de seguridad y criminalidad; la vulnerabilidad del país ante el cambio climático; o la eliminación del enfoque de género en las políticas públicas.

Queda poco para las elecciones y lo mínimo que se pide para quienes pretenden gobernar el país por cinco años es preparación, conocimiento y propuestas técnicas efectivas. Los peruanos y peruanas no somos tontos.

Cynthia Cienfuegos

Modo Norte

Gestora Cultural con más de diez años de experiencia en el diseño y ejecución de proyectos sociales, políticos y culturales en el sector público y privado. Con experiencia en docencia cultural e investigación. Actualmente, miembro del Consejo Directivo de la Asociación Civil Transparencia. Reside en Cajamarca