Columnista invitado. Autor de contenidos y de las últimas noticias del diario La República. Experiencia como redactor en varias temáticas y secciones sobre noticias de hoy en Perú y el mundo.

Una epidemia silenciosa

Casi 900 millones de personas padecen alguna forma de insuficiencia renal crónica a nivel global. La diabetes y la hipertensión son las principales causas, representando el 70% de los casos.

*Por Fernando Vásquez, nefrólogo de la Clínica San Felipe

Cada año el segundo jueves de marzo se celebra el Día Mundial del Riñón.

En este día, la comunidad nefrológica mundial se manifiesta de manera unísona para que, a través de varias campañas de concientización, se cree consciencia sobre la importancia de nuestros riñones e indicar por todos los medios posibles la necesidad de prevenir y promocionar salud renal para reducir el impacto de la enfermedad renal y sus consecuencias en todo el mundo.

Nuestros riñones

Nuestros riñones miden de 11 a 12 cm y pesan entre 125 y 170 gramos en hombres y entre 115 y 165 gramos en mujeres. Ambos tienen la función de mantener un equilibrio entre los líquidos en nuestro organismo, regulan los electrolitos y diversos minerales en equilibrio. Eliminan los desechos o la "basura" (toxinas) y promueven el equilibrio ácido-base, controlan la presión arterial, mejoran la utilización y producen la vitamina D, contribuyen al equilibrio del calcio en los huesos, estimulan la producción de glóbulos rojos al producir la hormona más importante para este fin, contribuyen al manejo y equilibrio de la glucosa en nuestro organismo y la mayor producción de la proteína Klotho, ligada al antienvejecimiento por su acción en el manejo del fósforo, el estrés oxidativo y la menor inflamación.

Prevalencia de la ERC

Hoy, casi 900 millones de personas en el mundo padecen de algún grado de insuficiencia renal crónica, la cual irreversiblemente está comprometida. Actualmente, esta entidad es la responsable de 2,5 millones de muertes al año, mientras la insuficiencia renal aguda, importante impulsor de la ERC, afecta a más de 13 millones de personas en el mundo.

En líneas generales, el 12% de la población padece de algún grado de enfermedad renal crónica, ERC. En el grupo etario entre 30 y 60 años, este porcentaje es aproximadamente 7%, pero en mayores de 60 años esta cifra sube a 40%.

Se menciona que uno de cada cinco hombres y una de cada cuatro mujeres entre los 65 y 74 años padece de algún grado de la ERC.

Causas de la ERC

Las causas más frecuentes han sido y son la diabetes mellitus y la hipertensión arterial; entre ambas fácilmente representan el 70% de las causas de la ERC. En nuestro país, el 25% de la población padece de hipertensión arterial y el 10% padece de diabetes mellitus.

Otras causas son las glomerulonefritis (afecciones inmunológicas que afectan el riñón) con el 10 a 15% de los casos, la obesidad, la litiasis renal un 5%, más atrás las infecciones urinarias recurrentes, las uropatías obstructivas, el uso y abuso de antiinflamatorios, etc.

Importante saber

Las condiciones que afectan un tratamiento oportuno son la derivación tardía por parte de otras especialidades que evalúan a estos pacientes antes, por desidia de los pacientes o familiares, por un acceso inadecuado a los servicios de salud, por un sistema precario de atención primaria en nuestro país (80% de los centros de atención primaria adolecen problemas de infraestructura, logística y recursos humanos).

Debo mencionar dos aspectos importantes: el primero es que los valores usualmente solicitados para un 'screening' son normales en los primeros estadios de la insuficiencia renal crónica, y solo se elevan cuando dicha función es menor de 50% (menos de 50 c/c /min / 1,73 m²) y el segundo es que la enfermedad transcurre sin mayores síntomas, los cuales solo aparecen cuando la función renal está en niveles menores de 30% (30 c/c/min/1,73 m²).

Estos síntomas son inespecíficos como cansancio, fatiga, disminución del apetito, pérdida de peso, presión alta no controlable o hipertensión arterial previa de más difícil control, palidez, orina con espuma, orina con sangre, orina frecuente de noche, picazón de cuerpo, entre otros.

Factores de riesgo para ERC

Existen muchos factores de riesgo para padecer de ERC, como son la edad adulta, bajo peso al nacer, historia en la familia de algún miembro con ERC, factores raciales, el estado socioeconómico como la pobreza, la diabetes mellitus, la hipertensión arterial, enfermedades autoinmunes, infecciones recurrentes de las vías urinarias, cálculos renales, obstrucción urinaria, uso de medicinas tóxicas para el riñón (antiinflamatorios, por ejemplo), obesidad, tabaquismo, ingesta de alcohol, ingesta de altos niveles de proteínas (carnes rojas, embutidos), tener colesterol alto, enfermedad cardiovascular previa, historia de enfermedad renal aguda previamente y ya hace algunos años la pobreza socioeconómica ha sido incorporada.

Promover salud renal

¿Qué se debe hacer para promover la salud renal? Se debe consumir menos azúcar, se debe consumir menos sal, así como alimentos con alto contenido de sal; se debe evitar las grasas, debe evitarse el alcohol, el tabaco, controlar su peso a un peso cada vez más ideal de acuerdo a la talla, ingerir adecuadas cantidades de agua (2 litros al día), controlarse periódicamente la presión arterial y el azúcar en sangre, practicar actividad física regularmente, la cual debe ser parte de su vida diaria, no automedicarse, en especial con antiinflamatorios, explorar actividades para disminuir el estrés, dormir lo suficiente, en lo posible 8 horas diarias.

Una enfermedad muy costosa

Se espera, como venimos mencionando hace años, que la ERC será la tercera causa principal de muerte en el 2040, mientras no se establezcan programas de educación y prevención entre la población general, pacientes y profesionales de la salud.

Las etapas finales de la ERC requieren de terapias de reemplazo renal, las cuales son muy costosas. En nuestro país son más de 23.000 pacientes; en este punto hay que mencionar que el Estado cubre el mayor porcentaje de pacientes en cualquier país, en el nuestro es casi el 95% (Essalud con 14.000 pacientes y el SIS con 9.000 pacientes), sin embargo, con una serie de deficiencias que ya tienen décadas como tiempos inadecuados de diálisis, no existe un manejo integral del paciente, las medicinas complementarias usualmente escasean, llevando a que el 60% del gasto en medicinas salga del bolsillo de las familias, etc.

A esta problemática hay que sumar el déficit de especialistas, pero sobre todo la mala distribución (centralización de los recursos humanos) en todo el Perú, siendo mayor de los requerimientos por población en departamentos como Lima, Arequipa, La Libertad, Lambayeque, etc., y mucho menor en Puno, Cerro de Pasco, Tumbes, etc. No existe un registro nacional de ERC a pesar de esfuerzos de algunos colegas por lograrlo, el cual permitiría establecer una adecuada estrategia sanitaria a nivel nacional. El gasto ocasionado por estas terapias es altísimo, llegando a ser del 5% del gasto en salud.

El continuo y persistente desconocimiento de la ERC existe y es demostrable en todos los niveles de atención de salud.

Columnista invitado

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