Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero...
La creciente presencia de China en América Latina no es solo una competencia molesta para los EE. UU. También es un factor deliberadamente establecido en los puntos de conflicto con Washington, como Cuba y Venezuela. Son, pues, dos líneas diferenciadas en las relaciones Beijing-Washington, ambas de pareja importancia.
La línea ideológica se centra en torno a dictaduras de diverso tamaño que Washington se niega a aceptar como legítimas, y donde la presencia china o rusa tiene un aroma a complot internacional. Pero no siempre son dictaduras las agredidas. El actual choque con el chavismo quizás comenzó en el incidente en torno a la presencia comercial china en Panamá.
La otra línea de relaciones es una competencia comercial entre las dos potencias, donde China está avanzando y los EE. UU. no tanto. Las principales inversiones chinas son en países democráticos, con Brasil a la cabeza, con US$ 77,000 millones, y el Perú en segundo lugar con US$ 38,000 millones, gracias al puerto de Chancay y a la minería.
En inversiones chinas estamos muy por delante de Argentina, Chile y Colombia. Pero hay coincidencia en que la presencia china en el Perú tiene un especial sentido geoestratégico, con Chancay como la puerta hacia el océano Pacífico, a la Amazonía, a la costa atlántica del continente y, de paso, al escenario de los países andinos.
Es el tipo de presencia multidireccional que hoy le gustaría tener a Washington al sur del río Grande, y no la sensación de que los países de América Latina le cierran el paso a los intereses de Washington. En verdad, el celo de los EE. UU. por invertir en países como el Perú no ha sido muy grande en estos años, como ha sucedido también con algunos socios de la Unión Europea.
Beijing ha sido sumamente discreto en la defensa de sus intereses en Venezuela. No está actuando como una potencia, sino que se ha puesto en la cola de los reclamos como un empresario afectado más. Algo parecido está haciendo Rusia desde la captura de Nicolás Maduro. Tampoco parece estar perdiendo el sueño en el caso de Cuba hoy.
Hasta ahora, América Latina se ha ubicado frente a la pugna de las dos superpotencias país por país. ¿Es la mejor forma? Casi es la única manera, ya que la región está más dividida que nunca. El Mercosur es una excepción, y el pacto andino necesita ser rescatado.

Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero de la Orden de las Artes y las Letras, Francia. Beca Guggenheim. Muy poco X. Cero Facebook. Cero Instagram, cero TikTok. Poemario más reciente: Chifa de Lambayeque (Lima, Personaje Secundario, 2024). Próximo poemario será la quinta edición de Sobrevivir. Acaba de reeditar el poemario Los asesinos de la Última Hora (Lima, Cepo para Nutria, 2025).