El debate público ciudadano debe liderar este proceso electoral

Contra la estridencia electoral hiperfragmentada, los peruanos deben poner las íes sobre los candidatos a la Presidencia y Parlamento.

El inicio de este proceso electoral marca un momento decisivo para el futuro democrático peruano. Por ello, el fortalecimiento del espacio público adquiere una importancia central.

En los últimos años, la relación entre ciudadanía y representación política ha evidenciado una fractura que se ha profundizado. Frente a este escenario, la deliberación democrática se consolida como el camino para recomponer ese vínculo.

En este contexto, resulta especialmente relevante la entrega de la agenda ciudadana del proceso Tejiendo Ciudadanía al Acuerdo Nacional. De este modo, el proceso electoral queda mediado por las demandas ciudadanas priorizadas territorialmente que han surgido tras este largo proceso de escucha y planteamiento de propuestas ciudadanas.

Dicha agenda ofrece ejemplos claros de esta priorización territorial. En la Amazonía, por ejemplo, el proceso visibilizó que más del 43 % de niñas y niños de pueblos originarios padecen anemia. Asimismo, en las regiones del sur del país, la ciudadanía priorizó la libertad de expresión y el derecho a ser escuchada como condición para cualquier política pública posterior.

Hay quienes creen buenamente que esto se resuelve con una nueva Constitución, pero hemos presenciado en estos últimos tres años cómo se han hecho 60 enmiendas constitucionales, ninguna de ellas pensando en el país, sino en los  interesados, para empeorar aún más la situación. De manera que no es ese el camino. Claro que hay que hacer reformas,  pues la Constitución actual le otorga todos los poderes al Parlamento, el mismo que está totalmente desconectado de la ciudadania que lo eligió.

Es por tanto que los partidos y liderazgos políticos debieran encontrar una oportunidad concreta para renovar su vínculo con la ciudadanía. Para ello, el diálogo con las agendas territoriales y la asunción de compromisos verificables resultan fundamentales.

De la misma manera, la ciudadanía debiera mantener un rol protagónico al informarse, deliberar y participar en la discusión sobre la agenda y las propuestas de la oferta electoral.

Y mientras eso ocurre en momentos en el que el mundo, por no decir el Perú, oscila entre extremismos. En momentos en que el comunismo emerge exhibiendo valores y resultados que superan a países democráticos mientras ejecuta 11 miembros de una familia por robar y estafar, este diario insistirá tercamente en la democracia para cumplir con su razón de ser: ayudar a construir una república superior.