Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero...

Más de 20 Américas Latinas, por Mirko Lauer

El telón de fondo en este escenario es la actitud de Washington frente al problema. No les gusta nada Maduro, pero tienen la esperanza de que este abandone el bloque ruso-chino-cubano.

Uno hubiera pensado que las diferencias frente al golpe electoral en curso de Nicolás Maduro dividirían a los gobiernos de América Latina en dos claros bloques. Pero lo que han hecho es producir un panorama de variedad política muy parecido al desorden. Al grado que hay gobiernos que critican y apoyan a la vez lo que está haciendo Maduro.

El mapa es más o menos así: hay gobernantes que apoyan a Maduro como en los tiempos del padrecito ruso Stalin, por identidad ideológica o por conveniencia; luego hay quienes critican de plano el golpe electoral en curso; también hay quienes ven los sucesos venezolanos hoy como parte de su propio juego, y esos son los más fuertemente ambivalentes.

El telón de fondo en este escenario es la actitud de Washington frente al problema. No les gusta nada Maduro, pero tienen la esperanza de que este abandone el bloque ruso-chino-cubano. Lo sancionan o lo perdonan, según se mueva la brújula de los intereses de EE.UU. Además, hay intereses privados gringos abiertamente pro-Maduro.

En esta ocasión, Argentina, Chile, Costa Rica, Perú, República Dominicana y Uruguay cuestionan la victoria del chavismo, y por ello han visto expulsados a sus embajadores. No es un grupo homogéneo de gobiernos, ni en la ideología ni en el estilo personal del gobernante. Pero los seis países coinciden en la defensa de la democracia.

La referencia más arriba a países en su propio juego frente a Maduro alude a Colombia, Brasil y México, que se han ofrecido como mediadores. El primero comparte una frontera con Venezuela, aloja a sus inmigrantes, ha sufrido intromisiones del chavismo, y su gobernante Gustavo Petro tiene el máximo interés en que la fiesta sea llevada en paz.

Brasil también comparte frontera, a lo cual se añade el interés por volver presentable a la izquierda latinoamericana en el poder. De allí su gestión ante Caracas, su postura ante Managua o sus conversaciones con Santiago de Chile. En cuanto a México, su presidente lo ha vuelto perejil de todo caldo donde haya algo que ganar, por ejemplo, peliculina y dignidad.

El patio trasero yanqui del siglo XX no era un bonito espectáculo. Pero ahora en el continente somos ese patio de por lo menos tres imperios. Quizás se va a precisar un nuevo independentismo. Un Bolívar, pero que avance en la otra dirección.

Mirko Lauer

Observador

Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero de la Orden de las Artes y las Letras, Francia. Beca Guggenheim. Muy poco X. Cero Facebook. Cero Instagram, cero TikTok. Poemario más reciente: Chifa de Lambayeque (Lima, Personaje Secundario, 2024). Próximo poemario será la quinta edición de Sobrevivir. Acaba de reeditar el poemario Los asesinos de la Última Hora (Lima, Cepo para Nutria, 2025).