Sacha dictadura
“... termina favoreciendo a la presidenta y, de paso, a la última auténtica dictadura que hemos sufrido: el fujimontesinismo...”.

Que este gobierno tiene pulsiones autoritarias y a doña Dina Boluarte le sobran ganitas de quedarse hasta el 2026 es algo que se nota a leguas, pero de ahí a decir —como algunos opositores— que esta es una dictadura, hay un trecho enorme, una exageración tan grande que termina favoreciendo a la presidenta y, de paso, a la última auténtica dictadura que hemos sufrido: el fujimontesinismo.
Es verdad que el gobierno de Boluarte ha asesinado gente, exceso criminal por el que será juzgada tarde o temprano, pero no podemos perder la ponderación ni el sentido de proporciones, porque sabemos perfectamente lo que los auténticos dictadores pueden llegar a hacer:
1. Controlan a las Fuerzas Armadas. Con prebendas y concesiones. Y Boluarte no controla ni a su edecán. Al contrario: son los elementos pútridos de las FFAA los que la tienen de rehén y la pueden descartar mañana.
2. Se compran y/o copan todas las instituciones de contrapeso, para lo cual necesitan cuadros y lo último que tiene Boluarte es a alguien dispuesto a jugársela por ella.
3. Someten al Congreso, pero este Congreso solo sirve a sus propios intereses y, de hecho, está más cerca de convertirse en dictadura congresal que nuestra apocada presidenta.
4. Deportan y desaparecen opositores. ¿Grupo Colina, remember? Pese a los asesinatos ocurridos, aún estamos lejos de que esa sea una “estrategia” sistemática.
5. Compran a los medios. Por mucho que se hable de mermeprensa, la gran prensa defiende al gobierno por interés monetario, el único amo que obedecen (por ahora).
6. Les importa un bledo la opinión internacional. Sacar un embajador de otro país es chancay de a china comparado con lo que hicieron Fujimori y Montesinos, desde vender armas a las FARC hasta intentar sacar al Perú de los pactos internacionales. Nadie dice que Boluarte no pueda, si se alinean los astros, intentar perpetrar una dictadura, pero que lo consiga es tan difícil que primero veremos la reconciliación entre Shakira y Piqué








