Los crímenes y los íntimos

#Tambopata. Dos balazos en la cabeza. Así fue como acabaron con la vida del conservacionista Roberto Carlos Pacheco, uno de los protectores de los bosques de Tambopata. Durante años, él y su padre, Demetrio Pacheco, enfrentaron a los taladores ilegales que invadían su concesión forestal, y las de sus vecinos, en los bordes de la Carretera Interoceánica, hasta que el pasado viernes 11 los mafiosos, hartos, jalaron el gatillo. Fue el quinto defensor ambiental asesinado este año, según reportes de la CNDDHH. Deberíamos hacer todo lo posible para que sea el último. En esta edición reportamos otras zonas del país donde líderes indígenas y guardianes de la conservación viven amenazados por mafias de cocaleros, mineros y traficantes de tierras. Informamos, también, de las medidas que viene adoptando el Ministerio de Justicia para protegerlos. Lo más urgente, por ahora, es elaborar la base de datos de los defensores ambientales en riesgo. Involucrar a la policía y a las autoridades locales. Luego tocará lo más difícil: acabar con estas actividades ilícitas.
#AlianzaLima. El jueves, una nota colgada en el portal del Ministerio del Poder Popular para la Comunicación e Información (Minci) del Gobierno Bolivariano de Venezuela, vale decir, el régimen de Nicolás Maduro, daba cuenta de un hecho alejado de la realidad política llanera. “Estudiantes de Mérida logra remontada histórica en la Copa Libertadores”, rezaba el titular de esa nota. Y sí, la derrota de Alianza Lima esta semana ha sido tan catastrófica y notoria que hasta el régimen chavista la usa para hacer propaganda. Nunca hemos sido los mejores de la Libertadores, pero perder por 3-2, cuando se va ganando 2-0, es un escándalo. Alianza no se merece algo así.
















