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Embajadoras de la belleza trans

Desde hace 17 años, en Iquitos, las mujeres transgénero son observadas con admiración y deseo sobre una pasarela. Miss Amazonas, el documental de Rafael Polar, retrata las asperezas de la autoafirmación trans.

Renzo Gómez
08 Dic 2019 | 13:19 h

Dayanara intentó ahorcarse antes de decirle a su familia que se sentía mujer. Camila no se habló con su padre durante un año. Saor Sax pinta para disipar las humillaciones que padeció en el colegio. Fiorella estudia Derecho, aunque la gente piense que nunca le darán trabajo. Christina aún no conoce el amor: todas sus parejas han sido incapaces de agarrarle la mano en público.

En algún momento, cada una de ellas ha experimentado la herida del rechazo. El portazo en las narices de algún padre, algún abuelo o algún amigo que no le hicieron honor a lo que se supone que son: gente que te da una mano cuando la vida te patea en el suelo.

A más de uno le quedó grande el puesto. Y, entonces, un día dejaron de llamarse padres, abuelos y amigos para ser costras, y luego cicatrices.

En ese tránsito de asimilar que quienes deberían protegerte son los que más te agreden, todas fueron en búsqueda de seguridad y confianza en un concurso de belleza que se celebra en Iquitos desde el 2002.

Promovida por una asociación dedicada a la prevención de enfermedades de transmisión sexual (Selva Amazónica), Miss Amazonas es uno de los eventos transgénero más relevantes del año. Empezó en discotecas caletas y alejadas, pero se fue develando con el tiempo. No es transmitido en vivo y en directo por ningún canal, pero los medios locales se pelean por cubrirlo. Y aunque no falta público que va a burlarse, la multitud lo asume como el gran espectáculo donde las personas transgénero de Iquitos se liberan de sus ataduras y dicen, tras una ardua preparación: esta soy yo. Esto soy yo.

A Rafael Polar le tomó un año tomarle el pulso al concurso y congeniar con las chicas. O cuando menos lograr la química necesaria para embarcarse en la gestación de un documental. Polar, de colegio católico de hombres y familia conservadora, solía preguntarse si era un interlocutor válido para contar esta historia. Si realmente debía aproximarse. No fueron pocas las largadas que le dio al tema, pero finalmente decidió que su mirada externa de hombre heterosexual y limeño podía simbolizar un puente. Que, al fin y al cabo, la curiosidad y el respeto podían paliar cualquier ignorancia.

El resultado es un documental que sensibiliza e instruye. ¿Qué es un punto? ¿Cómo se llama el dunlopillo que se colocan debajo de las panties para moldear sus cuerpos? ¿Cuál es el nombre que reciben los hombres que se acuestan con gays, pero no se aceptan como tales? ¿Cuándo se consideran modernas?

Preguntas que nos sumergen a la terminología de una comunidad invisibilizada. A los códigos de una población empujada a pararse en las esquinas, porque son vetadas en el sistema laboral. Miss Amazonas les devuelve algo de la dignidad que la sociedad les arrebató bajo un aura de glamour y coquetería.

La frivolidad de un concurso de belleza pasa a un segundo plano cuando se trata de chicas trans. Se vuelve un espacio de validación. Se sienten observadas, admiradas, deseadas. Se sienten bellas”, dice el director.

Crece el pensamiento de que los concursos de belleza correrán la misma suerte que las plazas de toros: desaparecerán tarde o temprano. Coronar a las mujeres por su belleza física está perdiendo sentido en el mundo de hoy. Los memeólogos son los más preocupados, desde luego. El morbo por escuchar las delirantes respuestas de las aspirantes a la corona y transformarlas en memes es enorme.

Pero no habría que pecar de radicales. A diferencia de los concursos de belleza convencionales que exaltan la banalidad y la cosificación, en los certámenes de las mujeres transgénero se terminan de construir las identidades de las futuras embajadoras de una generación. Luego de tanto dolor y tantos malos ratos, consiguen por fin autoafirmarse. Y lucirse sobre una pasarela y en medio de los reflectores.

“No voy a endiosar el concurso, pero es un punto de inflexión para identificarse como mujeres trans frente a la sociedad”, agrega Polar.

No son pocas las candidatas que después de un Miss Amazonas se marchan al extranjero, consiguen un trabajo estable o se operan todo lo que les haga falta. Pómulos, mentón, nalgas, cambio de sexo. Lo que fuera. Toman hormonas, por supuesto. Se feminizan.

“Es mi máxima creación”, afirma, con orgullo, Karlos Vela desde Iquitos. En efecto, este comunicador y activista LGBT ideó este trampolín que inicia en agosto de cada año con el casting, y que se prolonga durante varios meses con las clases de automaquillaje, modelaje, oratoria, pero sobre todo con charlas de inclusión social. Información que pocas veces está a su alcance.

Miss Amazonas se grabó en dos etapas: en el 2016, cuando Polar era director-camarógrafo. Y luego en el 2018 después de ganar un fondo de la Dirección del Audiovisual, la Fonografía y los Nuevos Medios (DAFO), con un equipo de cinco personas.

Se estrenó en mayo, en Ecuador, en el festival de documentales EDOC (Encuentros del otro cine). Al mes siguiente se paseó por la Biblioteca Nacional, el Lugar de la Memoria y el Museo de Arte en el marco del Outfest. Tuvo algunas funciones en la Semana de cine de la Universidad de Lima, así como en el Galpón de Pueblo Libre. Pero no fue hasta la semana pasada que Rafael Polar sintió que había completado el círculo, proyectándolo en dos funciones en Multicines Iquitos.

“Preferí la distribución alternativa para no tener que rogarle a las salas comerciales, y que luego digan: Miss Amazonas llevó cien personas y no duró ni una semana. Opté por acercar la película a la gente”, dice Polar quien en el 2011 dirigió Lima bruja, un retrato audiovisual sobre la música criolla.

Cristina, una de las protagonistas de Miss Amazonas, expresa su mezcolanza de sentimientos al verse en la pantalla grande. “Sentí alegría, tristeza, nostalgia. Y mucha emoción de ver mis inicios como una chica trans. A raíz del concurso entendí quién era y cómo tenía que vivir para sentirme plena”.

Miss Amazonas se proyectará este 13 y 14 de diciembre, en Huancayo, en el cine municipal Incontrastable, en el Instituto de la Juventud y la Cultura, como parte de una minigira por provincias. Hay que ir. Y si es en familia, mejor. Son las embajadoras de la belleza trans

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