Informe

Venezolanos en Perú: Las mentiras que atizan el odio

Un virus de noticias falsas ha sido esparcido en las últimas semanas en contra de los inmigrantes venezolanos, la mayoría inverosímiles y hasta absurdas. ¿Por qué han sido tomadas por ciertas por tantos peruanos?


Óscar Miranda

Domingo, 12 de Agosto del 2018

Usted las debe de haber visto. Las compartió un amigo en el Facebook o las reenvió una tía como cadena de Whastapp.

"¡Aprobaron sueldo mínimo de 1,100 para venezolanos!".

"¡Les dan SIS a todos!".

"¡Podrán votar en las municipales y presidenciales!".

"¡El 70% de los que han llegado al país tiene VIH!".

Supuestas noticias que alertan sobre supuestos beneficios que el gobierno les está dando a los inmigrantes venezolanos en Perú. O sobre supuestos hechos de gravedad, como una hipotética invasión de delincuentes de ese país.

Lo que usted ha visto se llama fake news. Noticias falsas. Como explica Jacqueline Fowks, autora del libro Mecanismos de la posverdad, se trata de informaciones distorsionadas de la realidad que, al incluir cifras o datos que le dan un cariz de veracidad, son tomadas por muchas personas como noticias verdaderas.

Las fake news son un fenómeno relativamente nuevo y, en este momento, una de las mayores preocupaciones para gobiernos, empresas y medios de comunicación de todo el mundo. En Francia y España han anunciado sanciones legales para combatirlas y Facebook, su principal plataforma de difusión, lanzó en junio un paquete de medidas para detectarlas y eliminarlas.

Lo que hemos visto en las últimas semanas en Perú ha sido una cadena de fake news que se ha propagado como un virus por las redes sociales y que busca exacerbar el rencor contra los venezolanos.

¿Por qué han sido tomadas por ciertas por tanta gente? Eso es algo que intentaremos explicar líneas más abajo. Por lo pronto, empezaremos por desmontar algunas de las principales mentiras propaladas.

 

La mentira del sueldo

 

Comencemos por uno de los más inverosímiles. El sueldo mínimo de 1,100 soles exclusivo para venezolanos. Uno de los memes que viralizó esta falsedad sostenía que el Congreso había aprobado una ley que establecía ese beneficio. No especificaba qué ley era ni cuándo había sido aprobada ni señalaba fuente alguna, pero eso no impidió que muchos usuarios lo compartieran y escribieran indignados comentarios pidiendo expulsar a los supuestos favorecidos. Ante esta situación, el Ministerio de Trabajo tuvo que publicar, el miércoles 8, un comunicado que desmintió esta mentira.

Otra noticia falsa sostenía que todos los venezolanos que han llegado al país podrían votar en las elecciones municipales y regionales de octubre de este año y en las generales de 2021.

El martes 7, el Reniec aclaró que 1) los extranjeros no pueden participar en los comicios generales –la Constitución no se los permite– y 2) que en el caso de las municipales, pueden hacerlo siempre que no residan en zonas de frontera y que estén inscritos en el Registro Electoral de Extranjeros Residentes en el Perú. Este registro ya está cerrado y tiene inscritos a solo 26 extranjeros.

Solo uno es venezolano.

La fake news del Seguro Integral de Salud fue una de las más difundidas. Afirmaba que el gobierno le había dado cobertura gratuita del SIS a todos los venezolanos. La información, por supuesto, es falsa. El gobierno ha otorgado SIS gratuito solo a los niños y adolescentes inmigrantes. Los adultos deben pagar 39 soles, el costo del SIS independiente.

Otra de las mentiras fue que ahora las empresas peruanas podrán contratar a todos los trabajadores venezolanos que quieran porque estos estarán excluidos del tope máximo de 20% de contratación de extranjeros. Se lo preguntamos, para salir de dudas, al laboralista Ricardo Herrera Vásquez.

–No es verdad. El tope de 20% se sigue aplicando a los venezolanos y a todos los extranjeros. Eso significa que si una empresa tiene 10 empleados, solo 2 pueden ser venezolanos.

Herrera también nos ayudó a desmontar otra mentira: la de que a partir de ahora cualquier venezolano puede entrar a trabajar al sector público. El laboralista indica que siempre se ha permitido a los extranjeros trabajar en el Estado pero solo como técnicos y en el régimen laboral privado del Decreto Legislativo 728. No pueden ser profesores porque no lo permite la Ley de la Carrera Pública Magisterial. Ni médicos del MINSA ni de la sanidad policial y de las FF.AA.

Quizás la falsedad más difundida en los últimos días fue la alarma de que miles de delincuentes venezolanos están cruzando nuestras fronteras. Las recientes capturas de bandas de criminales de ese país contribuyeron a que el rumor sonara verosímil. Pero es falso. Como indica José Koechlin, investigador del Instituto de Ética y Desarrollo de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya, 7 de cada 10 venezolanos que han llegado al país cuentan con algún nivel de educación superior. Además, de los aproximadamente 70 mil presos que hay en cárceles peruanas, solo 73 provienen de ese país. Apenas el 0.1%.

–No hay evidencia empírica que indique que esta migración está afectando el mercado laboral peruano– añade Koechlin, desmintiendo otra afirmación popularizada en estos días. –Los venezolanos prefieren autoemplearse que trabajar para un empleador. Obtienen mayores ingresos.

Finalmente, una afirmación que no es una fake news pero sí un rumor cada vez más repetido dentro y fuera del Internet: que las mujeres venezolanas le están quitando el marido a las peruanas.

–Esa afirmación está ligada al prejuicio de que las venezolanas son más coquetas, más exóticas y están más abiertas a las proposiciones sexuales de los hombres– explica la psicóloga Alexandra Hernández. –Hay mujeres venezolanas viviendo hace tiempo en el país y es posible que formen parejas con peruanos, pero eso no significa que sean robamaridos.

 

Machistas y racistas

 

¿Por qué calan estas mentiras en la gente? ¿La inmigración venezolana nos ha convertido en una sociedad xenófoba?

El sociólogo Jerjes Loayza no cree que seamos xenófobos. Cree que lo que está ocurriendo es que, después de mucho tiempo siendo los pobres del barrio, los peruanos estamos experimentando –y, hasta cierto punto, disfrutando– ser los que miran desde arriba a los extranjeros, en este caso a los venezolanos.

–Por otro lado, somos un país machista y racista. Como machistas, criticamos a la mujer venezolana, a la que atribuimos una sexualidad descarriada. Como racistas, nos encolerizamos porque vemos que hay cierta preferencia a los venezolanos, a los que vemos más altos, más blancos, más guapos. Se desarrolla en nosotros una contradicción: los vemos como algo exótico, bello, bueno, pero a la vez, nos sentimos inferiores frente a ellos. ¿Cómo manejamos este conflicto? Con leyendas urbanas y mitos para desacreditarlos.

Leyendas urbanas y mitos, otras formas de llamar a las fake news. La pregunta parece ser por qué muchos usuarios las comparten aun cuando algunas resultan francamente ridículas. ¿No se toman un momento para confirmar si lo que están leyendo es verdadero?

–No, no lo hacen– dice Jerjes Loayza, que ha investigado las dinámicas de las redes sociales. –Las redes son emocionales, no racionales. Uno primero comparte y luego piensa en lo que ha compartido.

A eso hay que sumarle que, como explica Jacqueline Fowks, los algoritmos de espacios como Facebook rastrean nuestras preferencias y nos muestran cada vez más publicaciones con las que estaremos de acuerdo. De esa manera, nos colocan en una burbuja que reafirma nuestras creencias y prejuicios.

Si te molestan los venezolanos, cada vez verás más publicaciones en tus redes sociales contra ellos.

Siempre puedes tomarte un momento. Confirmar si lo que estás leyendo es verdadero. Y después compartir. O no.


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