Retroceder nunca, rendirse jamás

Sufrió pero gozó. En su lucha por zafar de la zona de descenso, la ‘U’ con tanto de Germán Denis derrotó 1-0 a Sport Huancayo.

Sufrió pero gozó. En su lucha por zafar de la zona de descenso, la ‘U’ con tanto de Germán Denis derrotó 1-0 a Sport Huancayo.

No podía ser de otra manera. La ‘U’ tenía que poner algo más que garra para salir del Estadio Nacional con los brazos en alto y el pecho inflado de orgullo. Luchando hasta el pitazo final por una victoria que le era necesaria para abrazarse a esa ilusión de alejarse de la zona de descenso.

Pero así como el equipo tenía obligaciones, el hincha también tenía que aportar lo suyo en las tribunas: dejando gargantas afónicas y palmas enrojecidas. Y así fue, desde el primer minuto hasta el 90.

La historia de esta película en el José Díaz empezó con un dominio absoluto de la ‘U’ que se mostró agresivo a la hora de buscar el arco de Eder Hermoza. El buen traslado del balón, profundidad en ataque, cambios de orientación, y sobre todo continuas llegadas, reflejaba una diferencia técnicamente clara ante un Sport Huancayo que salió con el libreto de aquel equipo provinciano timorato y limitado a mantener su arco en cero.

La superioridad de la ‘U’ en la cancha se debió a que tuvo a sus ases de espadas como Alberto Quintero y Germán Denis, iluminados. El panameño era el encargado de ir al frente de ataque, elaborando fútbol con su clásica gambeta y asistencias al compañero mejor ubicado. En tanto, el ariete argentino por todo el frente de ataque buscó inaugurar el marcador y lo consiguió a los 31 minutos de golpe de cabeza tras un tiro libre ejecutado por Gersson Váquez.

El drama en esta película se instaló en el Nacional durante la segunda etapa, pues inexplicablemente, la ‘U’ bajó los decibeles en su accionar que le permitió al Sport Huancayo adueñarse de la pelota y el terreno de juego. Con Marcio Valverde en la cancha el cuadro de la sierra central, con chispazos de fútbol y pelotazos al área, puso en jaque al arco defendido por Patrick Zubzuck, quien estuvo a la altura de las circunstancias. Sin exagerar era inevitable ver cómo los fanáticos cremas se mordían las uñas e imploraban al cielo que los disparos como el de Manuel Corrales a poco del final no terminen por aguarles la fiesta.

Fiesta que terminó con incontables abrazos extralarge entre los jugadores cremas y cánticos de fe de una hinchada que derrochó fidelidad en todo momento. La ‘U’ sumó 38 puntos en el acumulado y sigue peleando por zafar de la zona de descenso. ¿Podrá? Total, dicen que en octubre lo que abundan son milagros. Y vaya que la ‘U’ los necesita.

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