Juan Carlos Fisher: “La política ha sobrepasado a la ficción y ahora la ficción se siente aburrida”
El director estrenó una nueva obra teatral en Madrid, mientras continúa la gira del musical 'Mamma Mia!'' en España y 'Toc* Toc' en Lima. En entrevista con La República, nos habla de su intención de incursionar en el cine y sobre el Perú. “Siempre sobrevivimos. Hemos sobrevivido al 85-90”.

En un ensayo en el Teatro Pirandello, antes de la pandemia, Juan Carlos Fisher sigue al milímetro cada escena de una comedia. En otro momento, sigue la presentación para la prensa de un drama en La Plaza. Como hijo de la artista Patricia Soto, el director ha pasado su vida cerca de las tablas y aprendió de los que considera “grandes maestros”. Aristóteles Picho lo convenció de dejar la actuación y dedicarse a dirigir, y acertó: estrena su octava obra en España y, en paralelo, continúa con una de las comedias más exitosas en Perú. “Sin mi familia, sin Chela de Ferrari, Luis Peirano y Aristóteles Picho, y si no fuera por Rómulo Assereto, que es mi hermano y socio, sin mis amigos que me han aguantado horas de inseguridades, yo no sería nada”, nos responde desde Madrid.
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Una de tus obras en Madrid ha sido protagonizada por Aitana Sánchez-Gijón y otra por Vicky Luengo, dos actrices reconocidas a nivel internacional. ¿Cómo estás viviendo esos retos y esos sueños en España?
Trabajar con Aitana y con Vicky ha sido de las mejores experiencias de mi vida. Y han jugado un rol muy importante en mi carrera allá, ¿no? Porque ellas realmente confiaron en mí muchísimo. Apostaron por mí cuando yo no era... Llegué a España para hacer el musical Mamma Mia!; originalmente no me iba a quedar para hacer mucho más. Entonces, cuando se dieron estas posibilidades y que ellas hayan apostado por mí, no habiendo hecho nada más allá, fue emocionante y es algo que nunca voy a dejar de agradecer. Y las voy a considerar siempre, no solo son amigas personales muy cercanas, sino una especie de ángeles de la guarda que me han acompañado y me han bendecido.
Tengo entendido que Mamma Mia! tuvo una temporada larguísima en España y que por eso te quedaste, ¿no?
Sí, estuvo tres años en Madrid y ha empezado una gira que está ahora por varias ciudades de España. Está desde hace tres meses en Valencia. Se estrena ahora a mediados de año en Barcelona y va a estar una buena temporada ahí. Entonces, ya estamos por las 1.300 funciones y ya estamos por llegar al millón de espectadores, imagínate.
En Perú sería más o menos como el fenómeno TOC TOC. Ahora, para esta obra, tú cambias los elencos. ¿En qué radica que el éxito sea sostenido para una obra que ya se conoce?
Yo creo que la obra es un texto con el que todos nos podemos identificar. Creo que la adaptación que he hecho con Rómulo (Assereto), adaptada al Perú y que, con el paso del tiempo, todos los actores que han sido parte de la familia toctoniana, como decimos, se han ido ajustando y se ha vuelto un texto muy sólido. Hace poco estaba con la productora de la obra, viéndola, y yo me río con esa obra como si fuera la primera vez que la veo. Y la hemos estrenado en el 2012. Entonces, me divierto con cómo me identifico con los personajes y también me divierto viendo cómo diferentes actores hacen diferentes versiones de los personajes.
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¿Cómo escoges el elenco? Es decir, todos tienen que estar en el mismo nivel o se pierde el ritmo de la comedia.
Sí, el gran maestro Roberto Ángeles dice que en el trabajo del director, lo más importante es saber escoger una buena obra, un buen elenco y un buen equipo. Entonces, si te parece que estamos con un buen elenco, es que estamos haciendo las cosas bien y es una obra que te provoca repetir. Yo siento que los personajes me han acompañado tanto tiempo que los conozco lo suficiente para pensar en no solamente quién lo podría hacer, sino en quién se podría mandar a hacerlo, ¿no?
Algo que tienen tus obras es que siempre nos recuerdas que estamos en Perú. En TOC TOC hay alguien con un buzo de la selección, una mención acerca de los delitos en la Iglesia católica y una broma sobre cuántos presidentes hemos tenido sin incluir a Mercedes Aráoz.
Siempre la tenemos que mantener actualizada y, al ser una obra que está ubicada en el Perú hoy, es imposible no hablar de esas cosas. Yo metería más cosas políticas (sonríe), pero de verdad no corresponde con la historia.
Claro, pero también hay un taxista en un país en el que sabemos que muchos profesionales hacen ese trabajo como ingreso extra. ¿Lo ves como reírnos de nuestras desgracias?
Totalmente. Es que, si no reímos, lloramos. Entonces, mejor reír. Y en estas épocas, creo que ya le hemos dado la vuelta tanto a llorar que hemos dado 360, ya. Entonces ya estamos de nuevo con ganas de empezar a reír porque ya la política nos ha sobrepasado a la ficción de tal manera que ahora la ficción se siente aburrida. ¿No te parece a ti?
Por supuesto. Y ahora que mencionas la ficción en Perú, el teatro ha sobrevivido incluso a una pandemia. Antes de esto, Roberto Ángeles decía que hacer teatro aquí ya era un milagro. ¿Cómo lo ves tú?
Trabajando fuera y viendo cómo funciona el teatro en otros países, lo que hace la gente de teatro en el Perú es, como dice Roberto, un milagro. Desde los actores que trabajan como condenados para poder hacer temporadas, que lo barajan con muchas cosas. El teatro peruano es resiliente y muy resistente. Lo hace quien verdaderamente lo ama, sin importar qué tamaño de sala sea. A mí me sobrepasa. Todos los países tienen ciertas dificultades y exigencias, pero lo del Perú es increíble.
En la presentación de la temporada 2026, Chela de Ferrari dijo que el teatro era un espacio de resistencia. Sé, por muchos de tus colegas, que han revisado los guiones para darles la calificación cultural. ¿Cómo has visto tú, de lejos y de cerca, porque has estado trabajando acá, lo que está pasando?
Bueno, todo esto corresponde a este fenómeno extremista que está pasando en todos lados. Pasa en Perú, en Estados Unidos, en Argentina y en zonas de España. Es muy triste, porque se retrocede, y a veces la gente que llega a estos puestos no tiene idea. Y llegan a estos puestos tildando de adjetivos a la gente. Por un lado, leí que es la época de los políticos bullies. Es el que más insulta, el que es más bestia al hablar, pero ‘por ese hay que votar’, ‘porque dice las cosas de verdad’. Viviendo en España, veo cómo la presidenta de la Comunidad de Madrid se fue a México a decir barbaridades. Es tan parecido a lo que podría estar diciendo nuestro antiguo alcalde de Lima sobre cualquier periodista, poniendo adjetivos a todos.
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¿Estás al tanto de la posible creación de un Colegio de Artistas en Perú?
He estado siguiendo muy de cerca las elecciones, escuchando mis podcasts todos los días. Sigo a varias personas, y bueno, es imposible no estar al tanto. Sigo a varios de La República porque ya hay algunos lugares en los que ya no puedes confiar en lo que escriben, y eso es bastante perturbador. Tengo que investigar un poco más, pero del Congreso no me sorprende nada; ahora ya es tierra de nadie porque están de salida y están haciendo todos los amarres. Me da rabia todo esto.
Volviendo al teatro, pero que también tiene que ver con no quedarse callado, acabas de estrenar en España Las gratitudes, una obra que leíste en la pandemia.
Sí, por eso orgánicamente me sale un poco este tema, porque lo he estado hablando mucho por Las gratitudes y por el decir: ‘gracias’. ‘En España, a veces la gente es muy reactiva en la calle’, me decían ellos, y yo les respondía: ‘es que ustedes no han estado en el tráfico de Lima a las nueve de la mañana’(sonríe). Si es que fuéramos un poco más generosos, todo sería un poco mejor, ¿no? Estoy feliz con la obra; imagínate, hemos estrenado con todas las entradas agotadas, los comentarios hacia los tres actores han sido buenos. Uno de ellos es Rómulo y, para mí, es muy especial que sea uno de los protagonistas, porque es abrirse camino en un mercado tan difícil. Como director, es dificilísimo, y como actor, ya ni siquiera te digo lo que es. Entonces, me llena de orgullo. Es lo mínimo que se merece por haber dado tanto al teatro.
Parafraseando Las gratitudes, ¿hay algo que te quede pendiente de hacer en Perú?
Muchísimo. Tú sabes que en una época decía que quería hacer cine, pero ya no lo digo porque descubrí una entrevista que hice en el año 2008, y decía: “el próximo año hago cine”. Casi 20 años y aquí estoy tratando de hacer cine, entonces eso es algo que está en mi lista y siempre hay historias para contar.
Antes de terminar el enlace por Zoom, Fisher menciona el panorama electoral y dice: “Siempre sobrevivimos. Hemos sobrevivido al 85-90 y seguimos luchando, creyendo que podemos hacerlo mejor”.
- Las gratitudes es la octava obra que dirige en España y la número 51 de su carrera.
- Mamma Mia! Tras la temporada de Toc*Toc, Fisher volverá a dirigir en Lima el exitoso musical de Catherine Johnson. El teatro confirmó el estreno para el 2 de julio. La taquillera comedia cumple temporada en el Teatro Peruano Japonés.



























