
Por varios decenios, el nudo gordiano empresarial del grupo económico El Comercio fue la presencia de demasiados accionistas en relación con las utilidades obtenidas. Hubo un tiempo en que ser accionista del diario equivalía a ser rico. Cuando terminó eso, los menos solventes se pasaron los siguientes años presionando por la venta del diario, pues el dividendo anual no les permitía mantener su tren de vida.
Con la compra del 70 % de América TV, las cosas mejoraron, pero no disminuyeron entre muchos propietarios las ganas de vender. El dinero líquido era una tentación y había mejores inversiones. Pero la venta se complicó siempre con el empecinamiento en vender las empresas del grupo, como el canal de televisión y periódicos menores, pero no El Comercio mismo, tan amarrado al apellido y la trayectoria de los dueños.
Los compradores de hoy se pasaron buen tiempo maniobrando por entre los corredores de un negocio familiar, con una cultura corporativa propia y accionistas individuales de todo tamaño, pero esencialmente pequeños, desde algo más de 5 % hasta un 1 % compartido. En un momento hubo algo así como 100 grupos accionariales en la cola de las utilidades.
Como en toda empresa familiar, complicó las cosas que aparecieran jóvenes interesados en incorporarse a las tareas periodísticas o comerciales. Es decir, competidores con tajadas accionariales reducidas, pero gran energía y, en muchos casos, formación más moderna. El espacio se empezó a reducir en el antiguo local. Además, la empresa perdió algunos importantes talentos, como Bernardo Roca Rey.
Los intentos de compra en el pasado fracasaron. Este intento exitoso es al mismo tiempo misterioso. No hay una lista fidedigna de accionistas de Newscorp, la empresa que ha comprado el 51 %, más allá del empresario Picasso Candamo. Tampoco se sabe quiénes están detrás de Emilio Rodríguez Larraín, el abogado de empresas que aparece como flamante dueño del 11 %. Tampoco están los nombres de los vendedores.
Las declaraciones de las partes sobre el cambio de propiedad anuncian el mantenimiento de la línea política y empresarial del diario, y un clima de armonía entre accionistas nuevos y viejos (los hay). Sin embargo, es muy probable que se empiecen a ver cambios en todo el conglomerado de medios conocido como Grupo El Comercio.

Aunque se prometen mantener la línea política del diario, es previsible que el nuevo panorama incentive modificaciones significativas en el conglomerado de medios del Grupo El Comercio.

La mayoría de encuestas pronostica que el Partido Demócrata ganará las elecciones parlamentarias del 3 de noviembre en EE. UU., con posibilidades de controlar ambas cámaras.

"FP ha demostrado capacidad para mantener a sus cuadros juntos. Ahora que controla el Ejecutivo, esa capacidad será mayor"

Las protestas europeas expresan el malestar social y político que atraviesa el continente, en un escenario de tensiones geopolíticas y avance de la extrema derecha.

Un 34 % de los republicanos considera que Donald Trump se enriquece a expensas del país.