Poderes: la cosa recién comienza, por Mirko Lauer

"FP ha demostrado capacidad para mantener a sus cuadros juntos. Ahora que controla el Ejecutivo, esa capacidad será mayor"

Presidenta del Perú, Keiko Fujimori
Presidenta del Perú, Keiko Fujimori

De alguna manera, el episodio de las facultades puede haber definido algunos aspectos de los próximos cinco años. Es una versión suave de lo sucedido entre el 2016 y el 2021. Hemos visto a la oposición, guiada por la izquierda, metiendo al gobierno en la esquina, rara vez definitiva, de la incomodidad. A un lugar parecido arrinconó Fuerza Popular a sus rivales del Ejecutivo con sus 63 votos en la cámara única.

Frente a las facultades negadas en Diputados, el gobierno hizo valer su mínima ventaja en Senadores para lograr una votación con apariencia de victoria. El balance es que la oposición tuvo que conceder, pero cortándole al gobierno las facultades que pedía. El gobierno logró solo una parte de su propósito. Ahora dice que gobernará mediante decretos de urgencia.

¿Alguien ganó? Tal vez la oposición, pues, al haber recibido el gobierno facultades en áreas tan difíciles como El Niño y la criminalidad, sus errores, fallos y limitaciones se van a hacer evidentes. Pero, a la vez, los opositores están entregando al gobierno un excelente chivo expiatorio de los problemas que se produzcan en esas dos áreas. Además, el conflicto en torno a las facultades no ha terminado todavía.

Pero, si queremos pensar en ganadores y perdedores, lo que acabamos de ver no es sino la foto (una instantánea, como se decía antes) de un momento en el Congreso. Aún falta que aparezcan los nuevos tránsfugas, las microbancadas, los cerones, los pactos bajo la mesa y varios otros tipos de movida que hacen que dos más dos produzcan cualquier cifra menos cuatro. Recordemos que la distancia entre sectores en cada cámara es bastante reducida.

FP ha demostrado capacidad para mantener a sus cuadros juntos. Ahora que controla el Ejecutivo, esa capacidad será mayor. En cambio, lo que suele llamarse la izquierda tiene una larga tradición de divisionismo entre sus filas. Si el centro político se maneja bien, podrá ir ganando puntos e influencia a lo largo del tiempo. Sobre todo en un país harto de la polarización.

Las casas de apuestas deberían estudiar la posibilidad de establecer una apuesta sobre quién va a ser el primer parlamentario en romper filas. Aunque así parezca, no todos los candidatos a ese galardón están en la izquierda.

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