
Mientras Gran Bretaña y la Unión Europea avanzan en la idea de volver a juntarse, en Canadá se desarrolla el más reciente referendo en pos de una autonomía regional. Una parte de los habitantes de Alberta quiere ser un país independiente. Una gran mayoría, de 60 % a 70 %, ha respondido a las encuestas que quiere permanecer canadiense.
Alberta es una provincia muy rica en petróleo, separada del océano Pacífico por su vecina Columbia Británica. Con Ottawa, la capital, ubicada casi al otro extremo del país, era de esperar que allí surgiera un brote de anticentralismo, más aún con un sistema federal que concede cierta autonomía a las regiones. El anti-Ottawa está allí, pero no ha prosperado mucho.
La consulta de este lunes llega cuando todo Canadá, liderado por Mark Carney, busca la unidad nacional para mejor enfrentar la campaña de Donald Trump para reducirlos a la condición de miembro de los EE. UU. Alberta tiene frontera con los EE. UU., por lo que su independentismo por momentos da la impresión de querer cruzar esa valla.
Lo de Alberta llega cuando el país ya ha superado el movimiento autonomista de Quebec, la provincia francófona ubicada entre los Grandes Lagos y el océano Atlántico. Los que desean la independencia son más o menos el mismo tercio que en Alberta. Pero existe un movimiento que busca más atribuciones y, a la vez, desea permanecer canadiense.
Canadá es un caso muy avanzado de Estado de bienestar, con una política de inmigración concebida para atraer trabajadores inmigrantes mediante beneficios. Esto, sin embargo, ha causado disgusto entre los canadienses nativos, que se sienten postergados por una política que no llegan a comprender del todo.
Las cifras sugieren que Alberta va a seguir canadiense por un buen tiempo. Pero es notoria la tendencia de las entidades subnacionales a pensar en su independencia o, por lo menos, en una mayor autonomía. Mientras Londres quiere volver a la UE, varias partes de Gran Bretaña buscan su independencia frente a Inglaterra.
Es sorprendente que, con tantos estados tan prósperos y poderosos en los EE. UU., en ninguno de ellos haya aparecido un movimiento separatista de verdadero peso. Pero si Trump no ha animado un sentimiento así, ya no se entiende qué factor podría hacerlo.

Alberta, en Canadá, enfrenta un referendo por su independencia, aunque la mayoría de los encuestados, entre un 60 % y 70 %, prefiere permanecer en el país.

El pontífice, tras una reciente operación, podría experimentar tensiones dada la exigencia de su visita. Se prevé que los itinerarios se mantengan, aunque podrían ajustarse por su salud.

Entre las galerías peruanas se encuentran Vesper Tzu, La Rebelde y Carlos Caamaño Espacio Fotográfico, que presentan obras de destacados artistas como Sonia Cunliffe y Ana de Orbegoso.

El uso de Starlink por parte de Elon Musk en Ucrania genera tensión política, vinculándose a decisiones de Donald Trump sobre energía y elecciones.

León XIV podría ver demorada su visita a Perú debido a su cirugía pulmonar, lo que generaría cambios políticos.