Abogada. Excomisionada de la CIDH

De Washington a Condorcanqui, por Julissa Mantilla

Desde el 4 de septiembre, una delegación de la OEA visita Condorcanqui para evaluar la violencia sexual que enfrentan niñas y adolescentes en la región.

Desde el cuatro de septiembre se encuentra en el país una delegación del Comité de Expertas del Mecanismo de Seguimiento de la Convención de Belém do Pará (MESECVI) de la OEA para conocer la situación generalizada de violencia sexual que sufren las niñas y adolescentes de Condorcanqui (Amazonas), gracias a una invitación de la Dra. Janet Tello, presidenta del Poder Judicial. La misión ha visitado Santa María de Nieva, el Cenepa y Río Santiago.

Lo que sucede en Condorcanqui no solo no es nuevo, sino que es ampliamente conocido por las autoridades, que no han respondido a la altura de los requerimientos de la población. Recordemos las lamentables declaraciones del exministro de Educación Morgan Quero, quien se refirió al tema haciendo alusión a prácticas culturales. Muy grave, sobre todo cuando el propio Ministerio había publicado un informe en 2017 en el que se reconocía que la mayoría de las víctimas eran niñas menores de 14 años y que los agresores eran parte de su entorno social y familiar. Además, en un informe de 2024, la Defensoría del Pueblo informó que el 64% de investigaciones por violencia sexual escolar habían prescrito, a pesar de que se había informado de los hechos a la Dirección Regional de Educación de Amazonas.

Pero más allá de los informes, que el gobierno no puede decir que no conocía, está la voz de Rosalina Pioc, presidenta del Consejo de Mujeres Awajun, que por años ha recorrido todos los espacios posibles denunciando los hechos y las artimañas de los agresores para escapar de la justicia, quienes cuentan con la complicidad de algunas autoridades locales pero, sobre todo, con la impunidad que el olvido garantiza.

Sin embargo, las niñas y adolescentes Awajún no fueron mencionadas en el discurso de asunción presidencial ni ha habido un solo comentario de la presidenta o el canciller sobre la Misión MESECVI. Lamentable que estos reclamos de justicia hayan llegado con más facilidad a Washington que a los oídos de la primera mujer electa presidenta en el Perú.