Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero...

Diarios en venta, por Mirko Lauer

La gente siguió comprando su periódico todas las mañanas. Los cambios fueron lentos.

Hace ya largo tiempo que la venta del diario El Comercio y sus activos periféricos es noticia periodística, a pesar de que nunca se concreta. Cada vez que las utilidades caen y se impone la necesidad de reinvertir en lugar de repartir, aparece un sector de accionistas muy urgidos de vender y cobrar. Es el drama de muchos grandes periódicos familiares en América Latina.

En el 2007 la familia Santos vendió al Grupo Planeta el 55% del diario El Tiempo de Bogotá y su periferia de activos, en US$400 millones. En el 2012 los Santos vendieron tras 99 años como accionistas. En ese momento los colombianos lo consideraron un negocio redondo. El Tiempo sigue siendo el diario emblemático del país.

En el Perú parte del problema para la venta es que buena parte de la familia propietaria, convertida en mucho más de 100 unidades económicas diferenciadas, considera a El Comercio parte muy importante de su identidad personal y familiar. Para ellos vender la mayoría del Canal 4 de TV (muy lucrativo) resulta más fácil que vender el diario.

Los medios nos informan que estamos en otro de esos clinches entre potenciales compradores de fuera y posibles vendedores de dentro. Como en otros años, estamos en un pulseo casi secreto entre propietarios. Algunos de estos ya vendieron por su cuenta; otros esperan un comprador con billete, dispuesto a un arreglo total.

Si algo quiere decir, el movimiento de acciones de inversión del diario en la BVL es relativamente escaso; es decir que casi nadie está realmente creyendo que la empresa cambie de manos en un tiempo razonable. Tampoco existe una tasación que, con canal o sin canal de TV, sirva de referencia a los curiosos.

La venta bogotana a la que nos hemos referido fue un acontecimiento sereno. Los vendedores conservaron una importante propiedad minoritaria, así como el derecho a conducir la línea editorial por un cierto tiempo. La gente siguió comprando su periódico todas las mañanas. Los cambios fueron lentos.

En la experiencia peruana los grandes diarios que fueron vendidos terminaron cerrados. En la era del internet y del streaming, quizás aquí eso no sería tan traumático. Que El Comercio pase a manos de otros intereses que los actuales, o que simplemente deje de existir, son dos cosas diferentes.

Mirko Lauer

Observador

Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero de la Orden de las Artes y las Letras, Francia. Beca Guggenheim. Muy poco X. Cero Facebook. Cero Instagram, cero TikTok. Poemario más reciente: Chifa de Lambayeque (Lima, Personaje Secundario, 2024). Próximo poemario será la quinta edición de Sobrevivir. Acaba de reeditar el poemario Los asesinos de la Última Hora (Lima, Cepo para Nutria, 2025).