Orden en el gabinete antes que en el país

A un día de la presentación del Ejecutivo ante Diputados, el gabinete de Keiko Fujimori contradice a la presidenta y se contradicen entre ellos.

El Perú enfrenta en este momento tres urgencias simultáneas que no admiten demora. El fenómeno El Niño avanza con probabilidad del 81% de intensidad muy fuerte entre octubre y diciembre. Cuatro regiones llevan semanas en paro por el costo del combustible. Los homicidios baten récord histórico con seis asesinatos diarios.

Gobernar en ese contexto exige visión de Estado. Y eso es verificable cuando un gabinete transmite coherencia de la al país: la certeza de que quien conduce el Estado sabe exactamente qué va a hacer y cuándo.

Lamentablemente la gobernabilidad, tan venida a menos en los últimos 10 años por el obstruccionismo de Fuerza Popular desde el Congreso, es la condición mínima para que las políticas públicas lleguen a tiempo a quienes más las necesitan. Y esa gobernabilidad empieza por el gabinete.

Keiko Fujimori repite desde su campaña que el Perú necesita orden. Lo dijo en su discurso inaugural. Lo repitió en Pura, en Junín, en Villa El Salvador. El orden es la promesa central de su gobierno y también el argumento con el que justifica el pedido de facultades delegadas que mañana presentará ante la Cámara de Diputados.

El problema es que en menos de 30 días de gestión, el propio gabinete ha producido tres episodios de incoherencia pública que el país merece conocer antes de que ese pedido llegue al hemiciclo.

El pedido de facultades que llega mañana a la Cámara de Diputados tiene un alcance que va mucho más allá de las urgencias declaradas. Seguridad ciudadana, reforma del Estado, flexibilización laboral, modificación tributaria, eliminación del tope bancario, reorganización de entidades como la Sunat y la Sunafil, y acceso de menores de 12 años al sistema bancario.

Los diputados del Consenso por la Democracia tienen mañana la responsabilidad más concreta de su primera semana legislativa. Acotar el pedido a lo que realmente es urgente, seguridad ciudadana y El Niño, y rechazar lo que el país no votó o necesita que se legisle por decreto, es exactamente el trabajo para el que fueron elegidos.