Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero...
¿Cuáles podrían ser los factores de triunfo para Keiko Fujimori en junio? Como en toda segunda vuelta, será importante la naturaleza del rival, y cómo este se comporte. En esta ocasión las dos posibilidades parecen favorecerla. El ultraderechista es antipático, y el izquierdista es a todas luces peligroso. Solo el antifujimorismo podría imponerse a esos dos handicaps.
¿Y qué podría, a su vez, ser más fuerte que el antifujimorismo y el antikeikismo? Probablemente una sola cosa, el miedo. La gestión de Rafael López Aliaga desde la municipalidad de Lima parece el anticipo de una presidencia fuertemente autoritaria, mendaz y manirrota. Hemos visto botones de muestra en la campaña.
En el caso de Roberto Sánchez no hay mucho que explicar. Allí está esperando el mismo elenco de Pedro Castillo y Antauro Humala, dispuesto a recorrer el mismo camino, desde la calle Sarratea hasta el golpe. La demolición del Estado constitucional ya es comentada. La aspirante a vicepresidenta Analí Márquez es un cuco para todos los gustos.
Los antis frente al fujimorismo ya están convencidos de todas las culpas de la familia. Las culpas de López Aliaga las han visto a medias, y las de Sánchez están todas retratadas en las de Castillo, los chavistas, el castrismo y otros, a las que hizo suyas apenas se caló el sombrero. Una competencia entre el malo conocido y el malo por conocer. Acaso allí está la principal tarea de Fujimori de aquí a junio.
López Aliaga es su mejor contrincante, pues ya ha demostrado una cierta capacidad de dispararse a los pies. Su fuerza está en ser un candidato pro blanco y pro moderno, además de falso pituco, para uso de los enemigos del fujimorismo. Eso ha hecho de Lima su plaza fuerte. Pero el hombre es desordenado y dado a exabruptos políticamente costosos. Es fácil de provocar.
En cambio Sánchez se presenta mucho más sereno. Su peligro no está tanto en lo que puede haber hecho, sino en lo que puede llegar a hacer. Como el despido intempestivo de Julio Velarde, o la excarcelación express del dueño del sombrero mágico. En otras palabras, Fujimori se alimentará de errores ajenos durante la campaña de segunda vuelta.
¿Y los suyos? Allí están esperándola, ocultos en su silencio. Pero en algún momento va a tener que empezar a hablar más en serio.

Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero de la Orden de las Artes y las Letras, Francia. Beca Guggenheim. Muy poco X. Cero Facebook. Cero Instagram, cero TikTok. Poemario más reciente: Chifa de Lambayeque (Lima, Personaje Secundario, 2024). Próximo poemario será la quinta edición de Sobrevivir. Acaba de reeditar el poemario Los asesinos de la Última Hora (Lima, Cepo para Nutria, 2025).