Una nueva victoria contra el fujimorismo

Justicia condena a Vladimiro Montesinos por el asesinato de periodista Melisa Alfaro.

La reciente condena contra Vladimiro Montesinos marca un hito que debe destacarse dentro del largo proceso de esclarecimiento histórico del país. La sentencia del Poder Judicial fortalece la institucionalidad democrática y reafirma el valor de la memoria.

Durante los años noventa, bajo el gobierno de Alberto Fujimori, el Estado concentró poder y el aparato de inteligencia adquirió una influencia determinante en la vida pública. En ese contexto, diversas operaciones de violencia política desde el Estado afectaron a periodistas, dirigentes sociales y ciudadanos, incluso llevandolos a la muerte.

En ese sentido, el asesinato de la periodista Melissa Alfaro Méndez simboliza uno de los momentos más dolorosos de ese periodo y hoy encuentra un paso significativo hacia la justicia.

El fallo adquiere aún mayor relevancia en el escenario político actual. En los últimos años, en el país ha emergido corrientes y discursos provenientes del sector más duro de la política contemporánea, con referencias e inspiración en el legado fujimorista, que intentan relativizar una forma mafiosa de ejercer el poder.

Sin embargo, aun dentro de ese clima de presión, el sistema judicial demuestra que aplicando solo la ley puede aportar a la consolidación de su rol como pilar del orden democrático.

Este momento también reivindica a quienes padecieron persecución, violencia y silenciamiento durante aquella etapa compleja de la historia nacional. A pesar de las tretas del pacto corrupto que intenta lograr impunidad para quienes abusaron del poder, esta resolución judicial abre caminos para la reparación de las familias afectadas y refuerza el reconocimiento público del daño sufrido.

Hoy el Perú presencia un paso importante en favor de la justicia, la memoria y la dignidad de las víctimas. Este avance reafirma la capacidad de las instituciones para actuar con firmeza frente a los abusos del pasado y para consolidar un horizonte republicano con mayor madurez. Y para evitar que las fuerzas autoritarias logren lo que intentan desde entonces, que es hacerse del poder judicial del pais, es importante recordarlo en el voto del próximo 12 de abril.