El presidente José María Balcázar declaró en Radio Yaraví que recién conocía, por información periodística, la situación de lluvias e inundaciones en Arequipa. La frase “recién me entero por ustedes” retrata la normalidad de un desgobierno en medio de un periodo de precipitaciones con víctimas y destrucción material.
Reportes del Instituto Nacional de Defensa Civil consignan personas fallecidas, cientos de damnificados y viviendas inhabitables en distritos de la región.
Sin embargo, el mapa nacional muestra simultaneidad de impactos. Ahora, en Piura registran lluvias con acumulados extraordinarios. La Panamericana Norte quedó interrumpida entre Los Órganos y Máncora por deslizamientos que afectan transporte de mercancías y actividad turística. En Tumbes, el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú reportó más de 100 milímetros de lluvia en pocas horas.
No son palabras menores. La temperatura superficial del mar presenta una anomalía cercana a +10 °C, cifra que triplica el rango de un fenómeno de El Niño fuerte, como el que ocurrió en 2017, en el que el mar de nuestro litoral se situó entre 2 °C y 4 °C más que el promedio.
La desconexión presidencial actual no es muy diferente a la que ha mantenido el Ejecutivo desde su toma con Dina Boluarte. Son los actores que administran poder desde la sombra del pacto parlamentario los principales responsables.
Balcázar encarna esa lógica de un acuerdo político nefasto que prioriza la estabilidad de las cuotas de poder antes que solucionar problemas priorizados que se viven en el territorio. Ni siquiera hay eso. Es un desprecio que se manifiesta en la indiferencia frente a la urgencia nacional.
Al cierre de esta edición, las lluvias continúan y el mar sigue manifestando signos de calentamiento acelerado, sobre todo frente al norte. Además, miles de familias siguen esperando acciones inmediatas.
El país exige liderazgo informado, coordinación real y ejecución rápida. Aunque, dadas las condiciones de toma institucional en manos de líderes corruptos que intentan reelegirse y mantener a sus partidos que poco o nada han hecho por mejorar las condiciones de los peruanos.