Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero...

¿Votaría por Castillo? ¿Una vez más?, por Mirko Lauer

Es muy probable que todas las luces que mencionamos se apaguen apenas la campaña electoral entre a velocidad de crucero.

¿Qué está manteniendo a Pedro Castillo en el candelero político? Lo que desgasta su baldón de golpista es lo mal que le cae Dina Boluarte a la ciudadanía. Los partidarios de Castillo son una ínfima minoría, pero sin duda irritan a la presidenta, que se precia de ser mejor que Castillo, un mérito fácil de alcanzar.

La imagen política de Castillo hoy tiene algunos puntos a su favor. Es un rostro conocido, como el de todo expresidente. En cuanto golpista frustrado, es un perfecto antisistema, lo cual le gana el favor de quienes ven el radicalismo como un arma arrojadiza. Para quienes creen que él es el golpeado, Castillo es una víctima emblemática.

Pero quizás lo más importante es que las encuestas lo muestran convocando unos pocos votos sueltos, y eso atrae a políticos que se sienten pelados de electores. Así, todos los días Castillo aparece en alianzas, componendas, propuestas y otras formas del minuet electoral peruano. Pero igual sigue recluido en Barbadillo.

El apoyo verbal, quizás pecuniario, de algunos mandatarios de América Latina le ha dado a Castillo seguridad suficiente para formar su propio partido. Como pasa a menudo, el partido está relleno de parientes cercanos y no tiene más propuesta que el nombre de su propietario. Con lo cual la carcelería del profesor se vuelve una inversión familiar.

En un estricto sentido electoral, ¿todo eso lleva a alguna parte? Quizás sirva para que un par de arrimados, los mismos que armaron el tinglado partidario, lleguen al Congreso. Pero es poco probable que eso le gane la libertad a Castillo. Para la familia, el partido abre una situación riesgosa, sobre todo para los que vuelvan al Perú.

Es probable que el partido de Castillo obtenga más votos de los que se supone hoy. Tiene votos entre quienes detestan a Boluarte y a los partidos del actual Congreso. También entre los izquierdistas descontentos con la trayectoria de los partidos en ese sector. Para Castillo es una bienvenida prolongación de su vida publicitaria.

Es muy probable que todas las luces que mencionamos se apaguen apenas la campaña electoral entre a velocidad de crucero. Todo está sugiriendo que la opinión mayoritaria se está inclinando hacia la derecha, en sus diversas modalidades. Para entonces nadie va a distinguir muy bien entre Boluarte y Castillo, o entre Barbadillo y El Frontón.

Mirko Lauer

Observador

Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero de la Orden de las Artes y las Letras, Francia. Beca Guggenheim. Muy poco X. Cero Facebook. Cero Instagram, cero TikTok. Poemario más reciente: Chifa de Lambayeque (Lima, Personaje Secundario, 2024). Próximo poemario será la quinta edición de Sobrevivir. Acaba de reeditar el poemario Los asesinos de la Última Hora (Lima, Cepo para Nutria, 2025).