Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero...

Galería de arte SUNAT, por Mirko Lauer

"Una feria del grabado podría tener un impacto benéfico parecido al de la FIL"

Una congresista ha lanzado una propuesta de más impuestos a los bienes de lujo, rubro que para ella incorpora obras de arte propiedad de particulares o empresas. Como le ha respondido un abogado, antes de adquirir esos bienes su propietario debió obtener el dinero necesario y pagar impuestos sobre él. Estaríamos, entonces, ante una doble tributación.

En el caso del arte, un manejo adecuado de la propuesta supondría una reorganización completa del mercado artístico en el país. Esto supone cosas como lograr una capacidad de detectar falsificaciones, muy pobre en estos días; normas sobre la valorización de obras específicas; algo parecido a un registro de transacciones. Coleccionistas y artistas aceptarían lo primero, pero rechazarían lo tercero.

Aun con sus actuales limitaciones, nuestro mercado de arte goza de buena salud. Hay coleccionistas que no se sienten con ganas de poner sus obras a buen recaudo fuera del país, como en otros tiempos; las galerías de arte funcionan; el MALI hace concurridos remates anuales; una feria cada año nos coloca en los bordes del mercado latinoamericano.

No se trata precisamente de un boom artístico, pero funciona. El ingreso del Estado como ordenador, fiscalizador y cobrador desordenaría todo el esquema. Más aún si todo eso se hace para compensar el peligroso desorden fiscal que viene siendo denunciado por el Consejo Fiscal (“descalabro financiero” es la expresión utilizada).

El mercado de arte local es relativamente estático. Los nombres de artistas, generalmente fallecidos, cuyas obras obtienen muy altos precios no se han movido en decenios. Un cuadro colonial tiene que ser muy excepcional para obtener un buen precio. Las obras de artistas contemporáneos tienden a ser valores comerciales altos pero estancados.

Al menos en lo artístico, la propuesta de la congresista no produciría mucho dinero para el fisco. Sería un ingreso que se iría en los gastos de algo así como el Departamento de Investigaciones Artísticas de la Sunat. Podemos imaginar un déficit artístico-fiscal en ese terreno, y una contracción del mercado del arte.

Más sentido que imponer cobros tendría una norma promotora de ciertos géneros de las artes visuales que sean poco costosos, como los grabados o afiches de diverso tipo, y que puedan ampliar el mercado sin empobrecer a los aficionados. Una feria del grabado podría tener un impacto benéfico parecido al de la FIL.

Mirko Lauer

Observador

Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero de la Orden de las Artes y las Letras, Francia. Beca Guggenheim. Muy poco X. Cero Facebook. Cero Instagram, cero TikTok. Poemario más reciente: Chifa de Lambayeque (Lima, Personaje Secundario, 2024). Próximo poemario será la quinta edición de Sobrevivir. Acaba de reeditar el poemario Los asesinos de la Última Hora (Lima, Cepo para Nutria, 2025).