Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero...

La invitada del vicepresidente, por Mirko Lauer

Los pedidos de Boluarte vienen siendo medidos en el Congreso de acuerdo a si son importantes, necesarios o indispensables. Este viaje a Washington no se entiende muy bien, o quizás Boluarte no lo ha explicado bien.

 El proyecto original era llegar a julio del 2006. Ahora que eso parece más probable que antes, el nuevo proyecto parece ser la ocupación de un espacio cada vez más central y mediático en la política peruana. ¿Para qué? Sirve para disimular un poco la pequeñez del personaje, y debilidades como las joyas o la cirugía plástica, y evitar que los socios se desbanden. Además hay algo de claustrofobia política.

    La invitación del vicepresidente David Vance a los EEUU es para Boluarte una nueva oportunidad de colocarse al centro del escenario local. Ha anunciado el viaje antes de haber pedido autorización al Congreso, un evidente desafío, apoyado en el permiso que obtuvo hace unos días para viajar a la transmisión de mando en Quito.

    ¿Por qué anunciar tan temprano su deseo de viajar? Quizás está probando las aguas, pues hay vientos de fronda en el hemiciclo. Los activistas de la vacancia presidencial se están empezando a mover como locos, sobre todo los que ven allí un avance electoral de la izquierda. En semejante ambiente, es mejor hacer una suerte de pre-pedido.

    En la capital ecuatoriana aprovechó para hacerle un feo al presidente de Colombia, al cual dejó con la mano extendida. Con eso quiso devolver las críticas que le lanzó Gustavo Petro cuando ella llegó a Palacio sobre el cadáver político de su antiguo socio Pedro Castillo. ¿Qué necesidad había para esa muestra de malos modales?

    Los pedidos de Boluarte vienen siendo medidos en el Congreso de acuerdo a si son importantes, necesarios o indispensables. Este viaje a Washington no se entiende muy bien, o quizás Boluarte no lo ha explicado bien. Si es para conocer al próximo embajador de EEUU en Lima, un socio comercial de Marco Rubio, (con esposa peruana) eso lo puede resolver con un poco de paciencia.

    ¿Va a obtener el permiso? Probablemente sí, pues negárselo sería un punto a favor de las bancadas que están fuera del gobierno. Después de todo, tampoco ese viaje tendrá el menor impacto, ni aquí ni allá. Salvo en el presupuesto de la República, claro. Porque los presidentes no suelen viajar, ni los congresistas suelen votar, con la suya.

    Ahora que alguna encuesta le da 0% de aprobación, y ninguna le da más de 5%, Boluarte se ha echado el alma a la espalda, y parece dispuesta a dar la vuelta al mundo en Aerolínea Fiscal, Vueloperú. 

Mirko Lauer

Observador

Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero de la Orden de las Artes y las Letras, Francia. Beca Guggenheim. Muy poco X. Cero Facebook. Cero Instagram, cero TikTok. Poemario más reciente: Chifa de Lambayeque (Lima, Personaje Secundario, 2024). Próximo poemario será la quinta edición de Sobrevivir. Acaba de reeditar el poemario Los asesinos de la Última Hora (Lima, Cepo para Nutria, 2025).