El arte mutilado, por Eliana Carlín


La ley anticine ha sido aprobada en el Congreso, a espaldas de la comunidad cinematográfica, que lleva ya un tiempo señalando con toda razón que esta propuesta significa un atentado contra el arte y la cultura, castigando al sector de la industria que justamente requiere soporte del Estado para poder sacar adelante sus proyectos.

Por un lado, sólo brindarán estímulos económicos a proyectos que ya cuentan con dinero base para el desarrollo de los mismos. ¿Qué sentido tiene esto?, ¿castigar a cineastas jóvenes?, ¿premiar únicamente al cine comercial? Esto mutila la pluralidad y por tanto empobrece el desarrollo de la industria cinematográfica.

Pero tal vez lo más grave es que se plantea no financiar proyectos que cuestionen o critiquen el “orden interno del país”. ¿A qué orden se refieren? , ¿quién decide si una crítica es “aceptable o no” desde un proyecto cinematográfico?. ¿No se podrá criticar el crimen? , ¿no se podrá criticar políticos? Hay que decirlo con todas sus letras: se ha institucionalizado la censura del arte en el Perú.

Legislar asuntos de cultura desde la anti-cultura es regresar a la barbarie. Sin embargo, confío en que la comunidad del cine y la cultura hará escuchar su voz frente a este despropósito. No existe luz más potente que el arte para marcar el camino en medio de estas tinieblas.