Opinión

Carta abierta al alcalde de Piura, por Pedro A. Castro Balmaceda


Carta abierta al alcalde de Piura
Carta abierta al alcalde de Piura

Señor alcalde de Piura, Gabriel Madrid Orúe, recuerdo claramente que muchos de sus discursos iban del lado de una Piura ordenada, segura y de recuperación del principio de autoridad, ya no digamos una “Piura bonita”, como utópicamente prometió el exalcalde saliente, sino una ciudad tangible, mínimamente ordenada y austeramente limpia.

Sin embargo, tal vez sea necesario recordárselo mediante esta carta y que sea de lectura semanal, porque los vecinos de Piura sentimos que hemos pasado de una gestión municipal mediocre a otra sin rumbo, sin acciones directas ni ejecuciones prioritarias. Basta que usted, señor alcalde, se dé una vuelta por el centro de la ciudad para darse cuenta de que Piura ha sido convertida en un gigante estacionamiento informal de motos lineales, donde sujetos inescrupulosos han parcelado calles y avenidas para su propio beneficio. ¿Qué tan difícil es poner orden, señor alcalde?

Es necesario que inicie con pequeños cambios. No pretendemos que Piura sea Suiza, o al menos no de la noche a la mañana, pero esperamos acciones más concretas, sentir que el giro de 180 grados que prometió es posible, así sea solo en el centro de la ciudad. No podemos seguir normalizando que lo tradicional es una ciudad tomada por motos lineales y mototaxistas que transgreden, con total impunidad, el derecho del peatón a transitar seguro. No podemos seguir esperando que usted imponga la ley para que el transporte público, que es desastroso y cuasi informal, cumpla al menos con los paraderos, las rutas, la velocidad y no estacionarse en los cruceros peatonales.

Señor alcalde, ¿ha visto en lo que se ha convertido el parque infantil Miguel Cortés? Tomado por la indigencia, usando sus jardines como espacios para pernoctar y las rejas para tender ropa recién lavada. Por último, ¿tiene estadísticas de las casonas inhabitables y a punto de colapsar en Piura? Le puedo dar varios ejemplos para que las incluya en su recorrido: cuadra 9 de la calle Arequipa o la cuadra 1 de la calle Libertad. ¿O mejor esperamos un sismo y las desgracias que conlleve?

No esperamos maravillas, señor Gabriel Madrid, pero tampoco convivir con la indolencia, la inactividad y el olvido. ¡Haga algo, pero hágalo ya!