El cambio de AeroContinente a Nuevo Continente fue ‘‘operación de lavado"

La Republica



Todas las personas que participaron en el proceso de conversión de AeroContinente en Nuevo Continente y finalmente en Vuela Perú, han sido denunciadas por el fiscal antidrogas Iván Quispe Mansilla, por haber participado en un operativo de lavado de activos originados en actividades del narcotráfico. (vea infografía)

LA "LAVADORA" DE ZEVALLOS • Fiscalía antidrogas y policía antinarcóticos sostienen que cambio de propiedad de la empresa aérea fue para ocultar origen ilícito de sus fondos • Denuncian a accionistas y funcionarios de Nuevo Continente, Vuela Perú y Lasa Perú.

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Ángel Páez y Gabriela Flores.

Todas las personas que participaron en el proceso de conversión de AeroContinente en Nuevo Continente y finalmente en Vuela Perú, han sido denunciadas por el fiscal antidrogas Iván Quispe Mansilla, por haber participado en un operativo de lavado de activos originados en actividades del narcotráfico.

El caso ya se encuentra en el 19º Juzgado Penal para Reos Libres que despacha la magistrada María Cabrera Vega, quien en los próximos días abrirá proceso penal a los imputados.

Poco después que el primero de junio del 2004, el Departamento del Tesoro del gobierno norteamericano señalara al propietario de AeroContinente, Fernando Zevallos Gonzales, como cabecilla del narcotráfico internacional, el empresario y sus hermanos Lupe, Winston y Milagros montaron un plan estratégico para salvar a la compañía.

El 21 de julio del mismo año, los Zevallos vendieron sus acciones a funcionarios y empleados de la aerolínea: Miguel Halabi La Rosa, Juan Morales Sánchez, Linda Salas Suárez, Pedro Cárdenas Gutiérrez, Jorge León Prado Dulanto, Ana Torres Carvo y José Manuel Mejía, quien oficiaba de asesor del propio Fernando Zevallos. Luego constituyeron la firma Nuevo Continente.

Para la Policía antidrogas y el fiscal Quispe Mansilla, se trató de una simulación de transferencia de propiedad con la finalidad de lavar los activos de una empresa que fueron adquiridos con dinero del narcotráfico.

Según la investigación de la policía y la denuncia fiscal, los aviones de AeroContinente pertenecían a Zevallos y este los "alquilaba" a la línea aérea mediante empresas de fachada constituidas en "paraísos fiscales". Los aviones fueron comprados con las ganancias que obtuvo Fernando Zevallos de sus actividades ilícitas, de acuerdo con las autoridades.

Operativo maquillaje

En la transferencia simulada de AeroContinente a Nuevo Continente también están implicados José Mejía Magnani, ex gerente general de la primera y esposo de Milagros Zevallos, y Ana Torres Carvo, representante legal de Nuevo Continente.

Debido a que el gobierno de los Estados Unidos inmovilizó las propiedades de Zevallos y sus hermanos en territorio norteamericano, y las compañías de ese país estaban advertidas de no tener relaciones con los peruanos señalados como narcotraficantes, Nuevo Continente entró en crisis por falta de liquidez.

El 12 de octubre del 2004, la propiedad de Nuevo Continente fue transferida a la empresa Vuela Perú que, por pura coincidencia, se constituyó el 17 de junio del mismo año: dos semanas después de que Fernando Zevallos apareciera en la "lista negra". Vuela Perú, representada por Enrique Canaval Landázuri, se registró en la notaría de Mónica Tambini Ávila, en donde Zevallos solía legalizar sus documentos. Mónica Tambini es cuñada de Ruth Monge Guillergüa, quien ofició de abogada de Fernando Zevallos. Es hija, además, del actual presidente del Consejo de Defensa Judicial del Estado, el ex diputado aprista Moisés Tambini del Valle.

Nada es casual

Entre los denunciados también aparecen Pedro Cárdenas Gutiérrez y Percy Araníbar Castellanos, que provenían de AeroContinente y Nuevo Continente, quienes formaron la empresa Lasa Perú, nombrando como gerente general a Marelly Díaz Huarcaya (reemplazada por Hermann Lichtenheldt Salas, también denunciado por la fiscalía). Esta compañía, de acuerdo con la policía, también está relacionada con el lavado de activos.

Máximo Desme Hurtado, testaferro de Zevallos en la empresa Aviandina, detenido un tiempo en Chile por su relación en lavado de dinero por parte de AeroContinente, es otro de los denunciados.

Ricardo Hernández San Martín, representante de la empresa de fachada de Zevallos en Aruba, Holiday Airways, es otro de los implicados en el caso. Esta empresa "alquilaba" aviones a AeroContinente y también lo hizo a Tans, cuyo gerente comercial, Juan Morales Sánchez, ha sido denunciado por este hecho.

Claves

EXTRAÑO. El miércoles 27 por la mañana, la madre del fiscal Iván Quispe Mansilla, Lourdes Mansilla, sufrió un atropello en los alrededores de su casa, en La Molina (Lima). El accidente ocurrió cinco días después de que el fiscal denunció a Fernando Zevallos y su familia.

LAMENTABLE. Ayer, la madre del fiscal no pudo superar los golpes y falleció.


Las conclusiones de la Fiscalía

La Primera Fiscalía Especializada en Narcotráfico ha acreditado la modalidad que con frecuencia Fernando Zevallos y sus cómplices aplicaban para legalizar propiedades que el empresario compraba con fondos del tráfico ilícito de drogas. Primero constituyó más de una decena de compañías en "paraísos fiscales", por cuyo intermedio adquiría las aeronaves. Estas a su vez eran registradas a nombre de empresas de fachada que luego alquilaban las máquinas a AeroContinente y Aviandina.

El pago por el alquiler ficticio de las aeronaves se destinaban básicamente a una sola cuenta que manejaba el abogado Stephen Freeman, quien a su vez rendía a Fernando Zevallos según los informes de la policía antidrogas. Con esta modalidad operan 13 aviones, pero llegarían a 45.