Washington Post analiza por qué el coronavirus parece no afectar a poblaciones de las alturas
El medio internacional toma como referencia al Cusco para iniciar su informe.

El pasado 4 de junio el medio internacional Washington Post publicó un artículo que tituló: “El coronavirus parece no afectar a las poblaciones que viven en grandes altitudes”. En este, se contrastan hipótesis de varios científicos, sobre la posibilidad de que la COVID-19 no se desarrolle de la misma forma en las alturas.
“Cuando turistas de México, China y Gran Bretaña resultaron ser las primeras víctimas del COVID-19, en Cusco, Perú, parecía que la antigua capital del Imperio Inca estaba condenada a sufrir un brote considerable”, así inició la publicación.
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Señalan que siendo una ciudad de gran altitud, con 420.000 habitantes y la puerta de entrada de la ciudadela de Machu Picchu, esta recibe a millones de turistas de todo el mundo. Muchos desde Estados Unidos, Italia y España, países donde la pandemia ha sido más agresiva que en cualquier otra parte.
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Es por ello que destacan que desde las tres primeras muertes que se dieron entre el 23 de marzo y el 3 de abril, hasta el 31 de mayo, no se había registrado ningún otro fallecimiento por el nuevo coronavirus en toda la región, a pesar de que a nivel nacional la cifra de muertos ya excede los 4.000.
“La escasez relativa de casos y muertes en la región de gran altitud y conexión a todo el mundo, ha dado lugar a especulaciones locales de que el coronavirus tiene soroche, la palabra quechua para designar el mal de altura”, agrega el periodista Simeon Tegel en su informe.
Hay muchas versiones sobre el tema, algunas señalan “que las poblaciones que viven en altitudes muy elevadas podrían tener ventaja por su capacidad para tolerar la hipoxia (bajos niveles de oxígeno en la sangre) y estar en un entorno natural hostil al virus”.
Sin embargo, hay otros que refutan estas posiciones, como Peter Chin-Hong, quien estudia enfermedades infecciosas en la Universidad de California en San Francisco. "Al virus le gusta la gente. No le importa la altitud”, dice.
Finalmente, aún hay mucho por estudiar, pero esta interesante publicación logra abrir las posibilidades de discusión.





































