Tras cuernos, palos, por Kurt Burneo

La inflación en Perú alcanzó el 4,44% hasta agosto, superando el umbral del 3%. Esto podría llevar al Banco Central de Reserva del Perú a aumentar la tasa de interés para controlar la inflación.

La inflación en Lima aumentó frente al 4,07% de julio y se ubicó ligeramente por encima de las proyecciones de los economistas.
La inflación en Lima aumentó frente al 4,07% de julio y se ubicó ligeramente por encima de las proyecciones de los economistas.

La economía peruana, sobre todo en el último bimestre del año, podría presentar una combinación de malas nuevas. La ocurrencia del Fenómeno del Niño (FEN) implica no solo una menor producción en sectores como la agricultura y pesca, en razón de las lluvias intensas por venir en el norte y sequías en el sur, y al calentamiento de las aguas oceánicas en nuestro litoral, respectivamente, sumado a una reducción del producto potencial, resultado de la destrucción de infraestructura como carreteras, puentes, etc.

Pero hay un factor que podría complicar más lo descrito y este respondería a la decisión sobre la tasa de interés de política monetaria a cargo del Banco Central de Reserva (BCRP), con la inflación anualizada a agosto en 4,44%, bastante mayor al tope de 3% establecido, y la perspectiva es que los precios suban más, dada la reducción de oferta de producto por ocurrir y la tendencia al alza del precio del petróleo. Veamos más de cerca esto.

El índice de precios internos al alza continuada podría ser una razón por la cual el BCRP pueda próximamente subir la tasa de interés de política monetaria y, con ello, un encarecimiento del crédito originar una contracción del gasto en la economía, lo cual eventualmente podría quitarle viada a la inflación, a pesar de responder esta a factores de oferta. Pero un resultado indeseado es la afectación adversa sobre la ya golpeada dinámica de la producción. El punto es que la presión para la subida de la tasa de interés no respondería solo a la incrementada inflación local, sino a lo que viene ocurriendo con la tasa de interés determinada por el banco central gringo, o sea, la Reserva Federal (Fed).

El tema local es que, si no se incrementase la tasa de interés de política monetaria por el BCRP, una tasa de rendimiento más alta de activos financieros externos podría originar una desordenada salida de capitales; una menor oferta de dólares resultante presionaría al alza del tipo de cambio, en el peor de los momentos, con precios internos al alza. Este nuevo factor externo no es poca cosa, con lo cual las próximas decisiones del BCRP serán seguidas con mucha atención.

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