El fujimorismo se fiscalizará a sí mismo

Fuerza Popular se quedó con las comisiones de Constitución, Inteligencia, Presupuesto y Control Político sobre el Ejecutivo en la repartija de las comisiones en el Senado.

Las comisiones parlamentarias son el corazón del trabajo legislativo. Es ahí donde se debaten los proyectos antes de llegar al Pleno, donde se llama a los ministros a rendir cuentas y donde se define qué agenda política efectivamente avanza.

En un sistema bicameral como el que el Perú estrena, las comisiones del Senado tienen además una función específica que consiste en revisar y corregir lo que la Cámara de Diputados aprueba. Quien las preside decide qué se discute, cuándo y con qué urgencia. Por eso la distribución de presidencias es un acto político de primer orden. Y lo que ocurrió en el Senado merece leerse con atención.

Fuerza Popular se quedó con cuatro presidencias de comisión. La de Constitución, Reglamento y Relaciones Exteriores, por donde pasan todas las reformas constitucionales, quedó en manos de la bancada que en su último acto desde la presidencia del Congreso saliente promulgó la ley del fuero militar y que denunció ante la JNJ a la fiscal especializada en Derechos Humanos.

El fujimorismo también se quedó con Inteligencia, con Presupuesto Bicameral y con Control Político sobre los Actos Normativos del Ejecutivo. Esta última es la que más llama la atención ya que la comisión diseñada para fiscalizar al Ejecutivo la preside el mismo partido que gobierna ese Ejecutivo. Eso es un conflicto de interés estructural el cual, con miras a un primer momento de gobernabilidad del gobierno de Keiko Fujimori, la ciudadanía espera que se maneje con transparencia y responsabilidad institucional, cosa que si bien sería novedad, también es una urgencia institucional que necesita el país y por ende una demanda mínima vigente.

Por otro lado, Renovación Popular, el partido de Rafael López Aliaga, que amenazó durante el último proceso electoral con desaparecer al JNE y que respaldó las leyes procrimen, presidirá la Comisión de Justicia y Derechos Humanos. Es una paradoja que el propio Congreso debería explicarle al país en su labor parlamentaria.

No obstante, la oposición logró presidencias importantes. Juntos por el Perú conducirá Gestión del Estado y Contraloría, Ética Parlamentaria y Procedimientos Especiales. Buen Gobierno presidirá Salud, Educación y Cultura. Ahora Nación presidirá Economía, Medio Ambiente y Defensa del Consumidor. Son espacios con capacidad de fiscalización y el Consenso por la Democracia tiene ahí una oportunidad concreta de demostrar que esta legislatura funciona distinto a la anterior, que piensa en la gobernabilidad y en representar adecuadamente las demandas de los peruanos.