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Fujipoder, primeros atisbos, por Mirko Lauer

"Van a faltar manos para besar, y veremos también a no pocos labios tránsfugas"

¿Cómo será la cuestión del poder en el fujimorismo gobernante? Hasta aquí, la imagen ha sido la de una heredera rodeada de allegados: una corte. A pesar del carácter dinástico del paquete, ningún hermano se ha mantenido cerca. Más bien, Kenji demostró ser un enemigo enconado en la defensa de su padre. Nunca se ha oído hablar de la influencia de los tíos lejanos.

La gente más cercana a Fujimori ha sido algunos de sus abogados y los sucesivos grupos de organizadores de las cuatro candidaturas presidenciales. En esto último ha habido recambio, con un par de figuras como elenco permanente. Últimamente, son Miguel Torres y Luis Galarreta. Las sucesivas derrotas produjeron cambios en el entorno de la candidata.

Al final, el postalbertismo consiste en un poder keikista que se deja asesorar por un cenáculo de confianza. Esto asume la forma externa de un partido político bien organizado, donde dirigentes elegidos y asesores designados tienden a ser una misma cosa. Sin embargo, es lo que más se parece a un partido convencional, con normas.

Las primeras versiones sobre su gabinete inaugural sugieren que K no tiene ganas de regresar al pasado ni de rescatar figuras de peso que colaboraron con ella, como sería el caso de José Chlimper o incluso algunos colaboradores de su padre. Aunque a primera vista cueste creerlo, K no tiene experiencia en la presidencia del país.

Una parte del nuevo poder fujimorista será definida por sus necesarias alianzas en el Congreso. Le faltan 10 votos o más para controlar el Senado. Alan García se alió con el fujimorismo para obtener los 13 votos que le faltaban y alcanzar la mayoría. El acuerdo funcionó y, en cierta medida, le ayudó a definir la trayectoria del Apra.

El acuerdo más obvio para FP sería con la decena de votos de Renovación Nacional. Pero Rafael López Aliaga puede resultar un socio complicado, en el sentido de impredecible. Entiéndase que el nuevo poder de K no será automático, sino que tendrá que trabajarse con cuidado, porque hay quienes han pasado años esperando.

Al final, todo se empezará a saber a partir del primer besamanos presidencial. Van a faltar manos para besar, y veremos también a no pocos labios tránsfugas.

Mirko Lauer

Observador

Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero de la Orden de las Artes y las Letras, Francia. Beca Guggenheim. Muy poco X. Cero Facebook. Cero Instagram, cero TikTok. Poemario más reciente: Chifa de Lambayeque (Lima, Personaje Secundario, 2024). Próximo poemario será la quinta edición de Sobrevivir. Acaba de reeditar el poemario Los asesinos de la Última Hora (Lima, Cepo para Nutria, 2025).