Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero...
El planteamiento de que un eventual gobierno de Juntos por el Perú no despediría a Julio Velarde del Banco Central de Reserva del Perú cae de lleno en el estilo perdonavidas. Antes, el influyente Antauro Humala había afirmado que sí lo harían; ahora le toca a Pedro Francke asegurar lo contrario. ¿En cuál de las versiones creer?
Que Francke utilice sinceramente a Velarde para darle una pátina de seriedad a JP resulta incómodo, pues él mismo cumplió un papel parecido durante los primeros meses del gobierno de Pedro Castillo. Y ya se sabe lo que ocurrió cuando, poco después, la gente seria tuvo que abandonar aquel gobierno.
A lo largo de los años, Velarde ha demostrado ser un funcionario sobresaliente, cuya autonomía en el BCR está protegida por la Constitución. Ni él ni la propia institución necesitan ser 'perdonados'. Además, por declaraciones recientes, se intuye que el economista estaría más que dispuesto a dejar el cargo.
El famoso debate ha terminado convertido en un choque de figuras visibles de ambos bandos, antes que en una confrontación real de planes de gobierno. Lo que se vende son dos futuros narrados por políticos o representantes. En una palabra: promesas, promovidas por quienes antes nunca las cumplieron.
En ese contexto, no sorprende que algunos públicos —como el que participó en la pregunta de RPP— hayan preferido ampliamente el desempeño del equipo económico de Fuerza Popular. Es el entorno de Roberto Sánchez el que debe demostrar que no repetirá el paso de Castillo por el poder del Estado, pese a que ese ha sido precisamente el eje de su campaña.
Castillo comenzó su gobierno con Francke como garantía efectiva de honestidad y buen manejo, pero terminó rodeado de incompetentes y corruptos en todos los niveles. También le 'perdonó' la vida laboral a Velarde, hasta que acabó incluyéndolo en su intento de golpe.
No es que Keiko Fujimori tenga hoy muchos mejores rostros o ideas para mostrar al electorado. Lo que sucede es que, a diferencia de Sánchez, su partido no necesita demostrar lo que no es. Fuerza Popular no tiene que aclarar que no expulsará a Velarde ni que respetará la inversión privada. Los pronósticos peligrosos son otros, y todavía no están sobre el tapete.

Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero de la Orden de las Artes y las Letras, Francia. Beca Guggenheim. Muy poco X. Cero Facebook. Cero Instagram, cero TikTok. Poemario más reciente: Chifa de Lambayeque (Lima, Personaje Secundario, 2024). Próximo poemario será la quinta edición de Sobrevivir. Acaba de reeditar el poemario Los asesinos de la Última Hora (Lima, Cepo para Nutria, 2025).