
De acuerdo con Amitav Acharya, el orden mundial es de naturaleza multiplex, es decir, un mundo que implica varios órdenes internacionales al mismo tiempo y en el cual la gobernanza global se encuentra fragmentada.
Esto último resulta muy interesante cuando comparamos las dinámicas de poder que existen en América Latina y en la región del Cáucaso Sur. Mientras que, en esta parte del mundo, estamos discutiendo acerca de la competencia entre China y Estados Unidos y su impacto en nuestros países, así como el papel intervencionista del 'Corolario Trump' a la Doctrina Monroe, en Armenia —país que acabo de visitar para participar en la Conferencia 'Diálogo de Ereván'— el debate es completamente distinto.
Armenia busca reducir la influencia rusa en su país y acercarse a la Unión Europea. El reciente conflicto en Ucrania y la presencia militar rusa al norte de Georgia (en las regiones de Abjasia y Osetia del Sur) inquietan a un país que todavía tiene a Rusia como su principal socio comercial. Y si bien la Unión Europea es su cuarto socio comercial, Armenia ha mostrado mucho interés en ser parte de ese bloque de integración. Cabe señalar que, a diferencia de lo que sucede con otros países de la región, Armenia comparte con los países europeos una tradición e identidad cristianas.
De otro lado, en el Cáucaso Sur ven en términos muy positivos el papel que tiene el gobierno estadounidense. Existe un reconocimiento por su rol para lograr la paz entre Armenia y Azerbaiyán, dos países que han vivido enfrentados por la región de Nagorno-Karabaj. Justamente, el acuerdo firmado en la Casa Blanca tiene en la 'Ruta Trump para la Paz y Prosperidad Internacional' (TRIPP) una iniciativa fundamental para el logro de la paz. Este proyecto consiste en un corredor de alrededor de 40 kilómetros, que implica la construcción de infraestructura (férrea, gasífera, eléctrica, etc.) para facilitar el comercio entre el Cáucaso Sur, Asia Central y Europa. Por lo pronto, China, segundo socio comercial de Armenia, todavía no aparece como un problema para su política exterior.
Armenia está aprovechando un contexto favorable. Entre Rusia e Irán, se presenta como un aliado ideal para Occidente. Pero, considerando la preocupación que genera en Rusia este tipo de acercamientos, esta política no está exenta de riesgos. En todo caso, Armenia parece haber definido su orientación hacia Occidente. Frente a ello, cabe preguntarse: ¿hacia dónde se dirige el futuro de países como el Perú: hacia Occidente o hacia Oriente?

La Constitución peruana de 1993 permite al presidente nombrar embajadores sin necesidad de ratificación del Senado, a diferencia de la de 1979, que sí lo requería.

"En todo caso, si Bolsonaro gana la segunda vuelta, México y Uruguay van a quedar como los únicos abanderados del progresismo en América Latina"

"En otras palabras, nos propone, pero también nos amenaza, con intervenir militarmente en nuestros países"

Las empresas transnacionales lideran la dinámica económica global, desplazando a los Estados en poder e influencia. Este cambio plantea interrogantes sobre su independencia.

"Su prioridad no estaba en defender la democracia o los derechos humanos en el país caribeño, sino en evitar que China acceda a un importante recurso energético"