Lic. en Comunicación y Mag. en Estudios Culturales. Cobertura periodística: golpe contra Hugo Chávez (2002), acuerdo de paz con las...
No sé si la mayoría de los políticos, o ciudadanos, se han dado cuenta, pero uno de los rounds centrales de la disputa global entre Pekín y Washington se juega en Lima. La escaramuza, francamente entretenida, entre los embajadores Zhu Jingyang y Bernie Navarro en la red X así lo evidencia. Los dos colosos están jugando en nuestra cancha y nosotros no decimos ni pío.
Que el embajador chino en Colombia “cuadre” diplomáticamente al embajador peruano en el Perú, por su impertinente mensaje en esta plataforma (“utilizaré todas las herramientas disponibles para proteger y promover la prosperidad de nuestro país y la región”) en torno a la compra de los aviones F-16, significa que somos terreno de disputa. No una aldea irrelevante.
Obviamente, eso tiene que ver con el faraónico puerto de Chancay, con las naves en disputa y, a la vez, con un “gran juego” frente al cual estamos casi apagados, como si no tuviéramos vela en la procesión. Algo impresionante, sobre todo si se tiene en cuenta que Donald Trump viene, desde hace un tiempo, tratando de marcar el terreno regional para ponerlo a su favor.
Solo hay que leer el documento Estrategia de Seguridad Nacional, publicado a fines del 2025, para concluir que lo que busca el tío Sam es crear una suerte de Gran Muralla contra los chinos en esta parte del mundo. A nivel político, financiero, tecnológico e incluso portuario, por lo que, para entender esa agarrada de mechas digital, hay que mirar hacia esa zona del norte chico.
Lo curioso es que, mientras Jingyang, a pesar de su furia, guarda ciertas formas (“ese lenguaje no es diplomático”, le dice a su contendor), Navarro apela a la figura de la Caperucita Roja, acaso haciendo un guiño a la derecha continental más delirante, y también habla de abuelitos chinos y de orejas y dientes grandes. Con ello, convirtió la red en un campo chirriante de batalla.
El representante chino cayó en el juego, al terminar llamándolo “el verdadero lobo”. Más allá de lo operático que fue el trance, lo sorprendente es nuestro silencio. Tal vez, al callar en mil idiomas ante la presión de Navarro, abrimos la puerta a que nos pasen por encima y a que se repartan sin rubor nuestro territorio, aun si el desenlace de la pelea del siglo es en esta capital.

Lic. en Comunicación y Mag. en Estudios Culturales. Cobertura periodística: golpe contra Hugo Chávez (2002), acuerdo de paz con las FARC (2015), funeral de Fidel Castro (2016), investidura de D. Trump (2017), entrevista al expresidente José Mujica. Prof. de Relaciones Internac. en la U. Antonio Ruiz de Montoya y Fundación Academia Diplomática. Profesor de Relaciones Internacionales en la Pontificia Universidad Católica del Perú y Fundación Academia Diplomática.