Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero...
Christopher Roper fue uno de los más distinguidos periodistas que pasaron por el Perú. Fue el jefe de Lima, con La Paz y Bogotá de yapa, para la agencia de noticias Reuters, de 1965 a 1968. Estaba en Camiri cuando un avión de la Fuerza Aérea Boliviana trajo de la selva el cadáver del Che Guevara. Recién al día siguiente, por la radio de un café de carretera, pudo enterarse de que su primicia había llegado.
Hizo amistades peruanas para toda la vida, entre las que destacan Nicholas Asheshov (su compañero de Cambridge y demiurgo, casi autor, de este obituario), Enrique y Daphne Zileri, y los hermanos Kuczynski. Con Asheshov se encontró cuando este era reportero en Fleet Street, y Roper se acababa de unir al banco SG Warburg.
De allí pasó a dirigir Latin American Newsletters, boletín de pocas páginas, pero prestigiosa fuente progre para temas de la región, con gran influencia también en el Perú. Pero Roper no se quedó en el periodismo. Cuando dejó el boletín comenzó una vida como exitoso emprendedor en diversas ramas de los negocios.
A comienzos de los años 80 fue un adelantado en percibir la ola cibernética que llegaba, e instaló empresas que usaban computadoras para fines educativos y —más importante— mapeo. Esto lo vendió a la gigantesca Associated Newspapers. En el paquete estaba Loopy Love, una de las primeras agencias de citas amorosas por internet.
Últimamente financió y produjo una excelente película dirigida por un cineasta neoyorquino. Fue un infatigable redactor de cartas a gente de la academia y las finanzas, argumentando que Pedro Pablo Kuczynski era inocente y debía haber sido soltado tiempo atrás. También se unió a Asheshov en un hotel y una empresa ferroviaria de Urubamba.
Roper falleció hace dos días, de complicaciones internas cuyo desenlace los médicos habían predicho meses atrás. Pasó sus últimos tiempos en buena forma, sereno y preparado para su partida en las primeras horas del día, en la Abadía de Forde, su casa familiar en Dorset, donde nació.
Tanto desde Reuters como desde el boletín latinoamericano, ayudó mucho a elevar el nivel y la modernidad del periodismo en el Perú.

Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero de la Orden de las Artes y las Letras, Francia. Beca Guggenheim. Muy poco X. Cero Facebook. Cero Instagram, cero TikTok. Poemario más reciente: Chifa de Lambayeque (Lima, Personaje Secundario, 2024). Próximo poemario será la quinta edición de Sobrevivir. Acaba de reeditar el poemario Los asesinos de la Última Hora (Lima, Cepo para Nutria, 2025).