Abogado y Magister en derecho. Ha sido ministro de Relaciones Exteriores (2001- 2002) y de Justicia (2000- 2001). También presidente...

La guerra y claras advertencias papales, por Diego García-Sayán

El papa León XIV se ha convertido en una figura crítica respecto a la guerra de EE. UU. contra Irán, condenando la violencia y la adoración al dinero en Medio Oriente.

El papa León XIV es uno de los críticos más influyentes —y enfáticos— del mundo respecto a la guerra de Estados Unidos contra Irán. En los últimos días, ha condenado la adoración de los mortales y del dinero, los peligros de la arrogancia y la violencia absurda e inhumana desatada por los combates que han desestabilizado aún más Medio Oriente.

Sus múltiples advertencias durante la última semana parecen haber llegado a la Casa Blanca, desde donde se reaccionó contra esos llamados a la paz, atacando duramente a León XIV: "No estaba en ninguna lista para ser Papa, y solo fue colocado allí por la Iglesia porque era estadounidense, y pensaron que esa sería la mejor manera de tratar con el presidente…".

Pese a que en su primer año como pontífice León ha evitado criticar abiertamente al gobierno estadounidense, el hecho es que crecieron las tensiones en las últimas semanas mientras se intensificaba la guerra en Irán y altos funcionarios estadounidenses comenzaron a invocar argumentos teológicos para justificar una guerra llevada a cabo sin autorización del Congreso y sin respaldo ciudadano. Pero no solo en ello quedó León XIV:

En una homilía antes de Pascua, León afirmó que la misión cristiana había sido "distorsionada por un deseo de dominación, completamente ajeno al camino de Jesucristo". Ante la brutal amenaza, hecha desde la Casa Blanca la semana pasada, de destruir la civilización iraní si no se abría el estrecho de Ormuz, provocó una reprimenda directa del Papa: calificó la amenaza de "verdaderamente inaceptable" y contraria al derecho internacional.

León XIV no ha lanzado cuestionamientos personales ni políticos. Sus intervenciones se han centrado en principios universales: paz, rechazo a la violencia y coherencia cristiana. Incluso sus críticas —como calificar de "inaceptable" una amenaza— se mantienen dentro de un lenguaje diplomático y moral, no ideológico.

El Papa no introduce una postura nueva ni radical. Su mensaje se alinea con la doctrina histórica de la Iglesia: rechazo a la instrumentalización de la religión para la guerra; condena de la violencia desproporcionada; defensa del derecho internacional. En ese sentido, su postura no solo es válida y legítima, sino esperable y hasta obligada.

Diego García Sayán

Atando cabos

Abogado y Magister en derecho. Ha sido ministro de Relaciones Exteriores (2001- 2002) y de Justicia (2000- 2001). También presidente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Fue Relator Especial de la ONU sobre Independencia de Jueces y Abogados hasta diciembre de 2022. Autor de varios libros sobre asuntos jurídicos y relaciones internacionales.